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El Caribe, por su inspiración, enaltece la Historia y la Cultura

CMHW, 8 DÉCADAS DE HISTORIAS

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Por Luis Machado Ordetx


El trono histórico de la Reina Radial del Centro, CMHW, arriba a sus ocho décadas. Un azar venturoso apareció el sábado 15 de julio de 1933 en la casa “El Lente de Oro”, en Argüelles 220, esquina a Gacel, en Cienfuegos. El Dr. Ramón González Jr. , propietario de la óptica, lanzó al éter las primeras transmisiones de la actual planta radicada en Santa Clara. En 1937 Guillermo Doménech Galich la adquirió por 10 mil pesos, y llegó a nuestra ciudad.


Los datos son aportados por Enrique Romero de la Paz, un hombre de 83 años que aprendió a gatear, como dice, en la radio cubana. Junto a  Sergio Ruiz Perera, tiene un libro —todavía inédito a pesar de su riqueza documental—, garantía de la luz milimétrica de la historia.


Una casualidad quiso que, la CMHW surgida en Cienfuegos, apareciera a la escena cubana en el aniversario  244 de la fundación de Santa Clara. Un hecho económico la trasladó aquí. Ahora está ubicada en la antigua  sede del Gobierno Municipal de la capital de la provincia central. Antes transitó por diferentes locales.Seis municipios de la actual provincia (Santa Clara, Caibarién, Sagua la Grande, Camajuaní, Placetas, Encrucijada y Rancho Veloz), concentraron 42 emisoras desde 1929, fecha en que surgió la CMHI (Laviz y Paz) hasta 1964. Desde entonces CMHW quedó en exclusividad.  En 1939 surge la Cadena Azul de Radio                —organizada por Amado Trinidad Velazco, propietario de la CMHI y CMHW—, y la W quedó desmantelada de manera momentánea. Luego reactivó sus servicios en la instalación de la Cadena Azul —Buen Viaje número 1—, a instancias de los hermanos Pérez Marrero. Por 31 años funcionó inalterable en ese edificio, hasta que en 1971 se trasladó a su actual sede en Parque Vidal 4.


Es extraño que, al menos de las 21 emisoras que existieron en Santa Clara, el paso del tiempo borre a generaciones futuras los locales exactos en los cuales funcionaron las diferentes plantas radiales. Las direcciones existen. Las tienen Romero de la Paz y Ruiz Perera, pero ninguna tarja simboliza los sitios precisos. Ese es un tema pendiente en la historia de la localidad. Cierto es que ninguna se parangonó a la W. Fue tribuna política, cultural, intelectual y social de la ciudad. Su historia es incontenible, e inabarcable en méritos y hechos. Ninguna personalidad cubana o extranjera que transitó por Santa Clara dejó de acercarse a los micrófonos de la planta. Los hechos están ahí, recogidos por los acuciosos investigadores.


                              MÚSICA, DEPORTES, NOTICIAS…


Ese constituyó el esquema de la programación inicial de CMHW desde su advenimiento en Santa Clara. Enrique Romero de la Paz muestra prolijos documentos. Al historiar “su emisora”, tiene la obligación de narrar tal como se presentaron los antecedentes. Muchos fueron los artistas, cubanos o extranjeros que, desde los tiempos de la CMHI Laviz y Paz (1934), y luego en   las emisoras de Trinidad Velazco, llegaron a la ciudad y se apropiaron desde aquí de las ondas del éter.


En 1934 el tenor mexicano Fernando Ortiz Tirado está en CMHI. El viernes 8 de enero de 1937 el compositor e intérprete cubano Miguelito Valdés (Míster Babalú) estuvo en la W a instancias de Guillermo Domenech Galich, primer propietario de esa emisora de Santa Clara. 


El viernes 10 de junio de 1938 la W probó por vez primera una de sus actuales conquistas: el contacto directo con artistas profesionales y aficionados. Desde la Glorieta del Parque Vidal hubo una transmisión de 24 horas. Era un Concurso de Aficionados. La final del certamen ocurrió en el teatro La Caridad, animado por Aníbal de Mar, el famoso Chan-Li-Po, artista exclusivo de la RHC-Cadena Azul en la radio cubana.


A principios de la década de los años 40 Benny Moré, recién llegado de México, hizo su primera aparición en la planta. El recuerdo lo recogió el pintor Manolo G. Fernández García. El jueves 8 de marzo de 1945 Jorge Negrete visitó la instalación, y habló al pueblo desde los balcones de la edificación.  En 1953, y al siguiente año, el Bárbaro del Ritmo, actuó en  los estudios de  la emisora junto a la orquesta de Ernesto Duarte. Fue  acompañado por María Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo.

Otros consagrados del arte y la cultura también dejaron una impronta en la W, una planta que sus programaciones diarias aquilató las riquezas de música popular, clásica y campesina de Cuba y el mundo.


En dos momentos diferentes, y de vastos azotes naturales, CMHW sirvió de fuente de comunicación directa con el pueblo. Los datos los aporta Romero de la Paz cuando habla del meteoro de 1944 que afectó el servicio eléctrico en La Habana y las torres de transmisión quedaron dañadas. Amado Trinidad organizó una caravana radial hasta Santa Clara, y artistas, locutores, animadores de técnicos de la RHC Cadena Azul tomaron los locales y los micrófonos de la ciudad para continuar encadenadas las programaciones radiales del país. Fueron 18 días continuos de actividad.


En noviembre de 2001, el actual edificio de la emisora CMHW sufrió averías en su construcción con el paso del huracán Michelle por Cuba. Los micrófonos y hacedores de la radio, continuaron, a pesar de las difíciles condiciones laborales, sus informaciones y orientaciones al pueblo de Villa Clara y las regiones aledañas.En La Radio en Cuba (1981), el historiador Oscar Luis López afirmó que a partir del 6 de diciembre de 1923 la emisora habanera 2LC, de Luis Casas Romero comenzó a ofrecer un boletín de noticias sobre el estado del tiempo. También aparecieron los resultados deportivos de los eventos celebrados en La Habana. Allí nació el  primer noticiario radial en Cuba. 


En la tarde del domingo 14 de septiembre de 1923,  desde la estación 6EV, de Caibarién, Manuel Álvarez Álvarez, junto a Lorenzo Martín Álvarez, traductor, y Feliciano Reynoso Ramos, narrador, describieron la pelea de boxeo que, entre Luis Ángel Firpo y Jack Dempsey se originó en el Polo Grouns, en Nueva York.Las series mundiales de béisbol de 1934 llegarían a la audiencia de la Villa Blanca por las descripciones del Dr. José Gastón de Caturla y las traducciones de Miguel Balais. La CMHD, de Manolín Álvarez se inscribía en los anales de la narración deportiva en Cuba.


El hecho se repetiría en 1937, cuando Amado Trinidad Velazco, por mediación de Guillermo Domenech Galich, adquirió la propiedad de la CMHW, ubicada de manera provisional, dice Romero de la Paz, en la calle Marta Abreu número 2. Desde allí se retransmitió uno de los juegos finales de la Serie Mundial de Béisbol escenificado entre los Yankee de Nueva York y los Gigantes. El abogado José (Pepito) García Antón, hizo las traducciones y la narración deportiva en la cual Joe DiMaggio figuró de estrella en ascenso y Lou Gehrig se acercó a los finales de su ilustre carrera deportiva.


Once años después, el jueves 18 de noviembre de 1948, la CMHW inició su noticiero “La Voz de Las Villas”, con cuatro emisiones al día, boletines de último minuto, informaciones de corresponsales radicados en los municipios. Tuvo un programa de facilitación social denominado “Buró Servicial”, dedicado a brindar informaciones al oyente.


Una estela inalterable dota a la emisora CMHW, desde entonces, en el contacto diario con el oyente, propio de un delirio que educa y informa. Esos son atributos insoslayables de una radio participativa que, a pesar de los avatares tecnológicos y estragos de la naturaleza, puja en una historia inacabada.  

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