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PERIODISMO

LA HABANA EN MÚSICA

LA HABANA EN MÚSICA

Por Luis Machado Ordetx



Sencillamente, “Kool & The Gang” llegó a La Habana y atrajo al público cubano que se congregó en la Tribuna Antiimperialista “José Martí”, justo en los aires del Malecón capitalino; muchos de los asistentes a ese concierto de la tarde del domingo último —primero que una banda de música de Estados Unidos hace en los últimos cinco años—, son mis coetáneos; hombres que ya frisan medio siglo de vida y que por allá, por los años 80 del siglo que escapó, disfrutamos a hurtadillas de las melodías más significativas en los registros disco y funk que estructuraba esta agrupación.


Digo a hurtadillas ese disfrute, porque éramos entonces jóvenes universitarios que en su mayoría burlábamos aquellas exigencias institucionales que prohibían el cabello largo; el idioma inglés y su música, así como el empleo de jeans “vaqueros” en el vestuario.


Los acetatos de esta banda, y otras como Rolling Stone, Who, Rare Earth (“I just want to celebrate; “I Know I am losing you” y “Gat ready”), así como los timbres inconfundibles de Blood Sweat & Tear, y su voz lider Clayton Thomas, Lep Zeppelín, Joplin, Supertramp, Chicago, Forever, Tears for Tears, Earld. Wind and Fire o Ray Charles, hacían furor en aquellos tiempos; escuchados y disfrutados a escondidas; en pequeños grupos juveniles, para no levantar sospechas de esa manera sana de divertirnos en medio de estudios universitarios. http://www.cubadebate.cu/fotorreportajes/2009/12/20/kool-and-the-gang-hace-bailar-a-miles-cubanos-tribuna-antimperialista/


A veces los acetatos “entrados” a Cuba por “amigos” que tenían la posibilidad de viajar al extranjero; incluso aquellos que podían grabar las emisiones en onda corta provenientes del sur de la Florida, pasaban de mano en mano; y de oído en oído; luego venían los comentarios entre todos.

Aquellos sonidos fuertes, provenientes de ritmos de la música hecha por afronorteamericanos y bandas musicales que asimilaban las mejores herencias del jazz y  el Rithms and Blues, eran como una herejía; por eso aplaudo a quienes de mi generación y otras más jóvenes se  sumaron al multitudinario concierto sin que importaran las bajas temperaturas; los horarios de la tarde, el castigo del sol, que por estos días azota a mi Isla del Caribe.


Allá fue mi amigo José de la Caridad Reyes Linares, economista y ferviente seguidor de Kool & the Gang, del soul, funk y la música disco; desde entonces, amante de aquella época en que Maurice White imponía los patrones con su modo de cantar, bailar y tocar su “Calimba” en Earld. Wind and Fire,  hasta el gusto por la buena y antológica herencia sonora; el hombre no cesa de recordar aquel histórico pasado lleno de leyendas de un estilo inconfundible para cualquier época.


El aplauso mayor para aquellos que se congregaron en la Tribuna Antiimperialista al amparo de una banda musical formada en Nueva Jersy en 1964; continuadora de un estilo y una época que no se apaga en la memoria de todos; y la alegría desplegada por  "Jungle Boogie" y "Hollywood Swinging", no se hizo esperar; allí estaba Kool & The Gang, como recordando una época que abrió en 2005 la banda Audioslave, camino a la apertura y las posibilidades de intercambio cultural, artístico entre Estados Unidos y Cuba.


El arte no tiene fronteras; eso está más que demostrado, y las barreras que las administraciones norteamericanas imponen de continuo desde hace medio siglo para impedir ese intercambio; por supuesto, ya comienzan a caer; es un mandamiento de nuestro tiempo, y también de otros anteriores o posteriores en la historia: “La música trasciende todas las barreras de la humanidad".

LAM OCULTO

LAM OCULTO

Por Luis Machado Ordetx

 

 

Nadie duda que Wifredo Lam tuvo muchos ocultamientos más allá de fundamentarse como el más universal de los pintores cubanos; de mostrar su audacia surrealista contenida en la espiritualidad afrocubana o la herencia china; incluso de plantarse en medio de la plenitud conquistada por una técnica artística y de simbolismo gráfico de realeza inigualable.

 

 

El sentido furtivo de ese sagüero inmortal; de frondosidad y esoterismo cultural definidos por Fernando Ortiz, tal vez tuvo su mayor realización en las calles y entre la gente de la Villa del Undoso,  luego de cumplir 76 años de existencia y recorrer idénticos escenarios transitados durante la infancia, fecha en que junto al equipo de realización cinematográfica que asistía a Humberto Solás, el pintor decidió que un momento significativo del documental en preparación, tendría obligatoriamente que captar fragmentos esenciales de su vida y las relaciones con amigos inseparables por el tiempo.

 

 

Antes, en 1972 tras la salida del libro de Alain Jouffroy sobre la obra pictórica de Lam, la televisión sueca hizo un documental; dos años después el Italo Mussa filmó otro cortometraje; ahora las cosas serían diferente, según el proyecto de Solás de captarlo en el ambiente natural de su ciudad portuaria; entre los recuerdos de infancia y aquellos instantes definitorios en una estética sin precedente: la danza, la música, la poesía y, por tanto, el "el arte como una batalla de alto compromiso moral, y la profesión como una disciplina abnegada y ajena a toda concesión", como afirmó cineasta.

 

 

Lam y Castilla, nacido un lunes 8 de diciembre de 1902, justo en el advenimiento de la República, tenía presente el fundamento plástico contenido en La Jungla, primer manifiesto de su tipo en el tercer Mundo; "porque la pintura es la lengua más antigua y elocuente de los hombres", y entre los hombres de su pueblo debía aparecer a cada instante.

 

                                                                     EXCLUISIVO TESTIGO

 

 

Un testigo de excepción es convocado ahora; puede hacer el recuento gracias a la memoria prodigiosa y la papelería que atesora; es el pedagogo y pintor Manolo Guillermo Fernández García, quien desde Varadero, donde reside, recuerda:

 

 

«En la mañana del sábado 7 de enero de 1978 varios artistas recibimos una comunicación oficial que advertía el deseo de Lam de encontrarlos a todos en la noche o al día siguiente para que intervinieran en el documental que se filmaría. Los salones del Taller Libre de Artes Plásticas "Fidelio Ponce de León", de Sagua la Grande, sitio de lecciones pedagógicas, fueron escenarios del murmullo y la euforia: otra vez el pintor estaría en su tierra natal; era domingo a media mañana y en un ómnibus del tipo Girón, Lam venía de pie, cercano a la puerta de salida, recorriendo con la vista las áreas aledañas al Parque La Libertad.

 

 

«Una caravana pequeña formada por varios tipos de automóviles se acercaba; allí en la sede del Partido aguardaban dirigentes políticos y estatales, así como algunos integrantes del taller (José Ramón (Pepito) Núñez Iglesias; Teódulo Morales Rossell, Manuel García Borbón, Jorge Hernández, quien cámara en ristre tomó varias de las imágenes y Ramón Infante, entre otros. Lam sonriente extendió la mano a todos, a otros los abrazó, y acto seguido hizo las presentaciones de quienes lo acompañaban: Solás, Lou (Laurin), la esposa, y sus amigos franceses Yvon y Jackelin Taillander.

 

 

«Solás dijo que era necesario comenzar a rodar el documental temprano en la mañana, a orillas del río Undoso y cerca del puente El Triunfo; allí en un parque, a la sombra de una ceiba gigantesca del Rincón Martiano.

 

 

«El fotógrafo Jorge Herrera, del equipo de Solás, hacía advertencias para que se presentaran personas de avanzada edad y que en la niñez o la juventud conocieron a Lam o a su familia; al siguiente día debían concentrarse en el parque Joaquín Albarrán; recuerdo que Lam dijo, ¡Manolo,  esta vez no me voy de Sagua sin disfrutarla y contemplar mis viejas pinturas; así que no te me pierdas!

 

 

«Señalé que las piezas estaban en exhibición, en una pequeña pinacoteca.

 

 

-    ¿Pinacoteca?, interrogó Solás al oírme.

 

 

-    Sí, la fomentamos en un salón en los altos del antiguo casino español, actualmente biblioteca municipal Raúl Cepero Bonilla.

 

 

«El cineasta se sorprendió cuando comenté que existían allí otros originales de Víctor Manuel, Amelia Peláez, Fidelio Ponce de León, Leopoldo Romañach, Armando Menocal; y Lam ripostó:

 

 

-Pues mañana los veremos antes de comenzar a filmar.

 

 

«Solás tenía preocupaciones; de vez en cuando miraba a Lam, y lo percibía en inquietud; hasta llegó a alarmarse ante la posibilidad de que se agotaran los rollos que traían para aquel documental concebido solo en 45 minutos de duración luego de la edición.

 

 

«El propósito del realizador era definido: la relación afectiva y profesional del pintor con su gente y su pueblo; la transculturación y el mestizaje dentro del ámbito de la intimidad artística. Por eso fuímos a la calle Carmen Ribalta, cerca del estero, en el bario San Juan, asentamiento de asiáticos, donde residió Lam. Hubo tomas de cámara, y al medio día se suspendió el rodaje para una siguiente jornada. El centro de descanso era el Motel Las Rocas, a la salida de Sagua.

 

 

 «El lunes 9 de enero, en la mañana todo estaba previsto para que el pintor visitara la pinacoteca "Apolinario Chávez"; subimos las empinadas escaleras de mármol a pesar de las dificultades que ya se advertían en el  caminar de Lam. Ante cinco de sus obras iniciales, el artista señaló que eran viejísimas y no pensaba que se conservaran en tan buen estado, y precisó que cuando pintó aquellos cuadros, jamás creyó verlos en exhibición y protegidos en su tierra natal. Creo que esas piezas todavía deben estar en Sagua.

 

 

«Con euforia, Lam declaró: "¡Coño, estos cuadros son más viejos que Matusalén!; fueron concebidos entre 1917 y 1925, fecha en que me  involucré en estudios de la Academia San Alejandro"; pertenecieron por obsequio del artista a Humberto Domínguez, el amigo y músico sagüero.

«Después hubo otras tomas en el parque Albarrán, y al mediodía fuimos a Isabela de Sagua, y a orillas del mar se hicieron las últimas filmaciones del documental. Después nos despedimos; esa fue la última vez que aprecié de cerca de Lam, quien entre los labios y el recuerdo tenía prendidos los días infantiles de la escuela de Cocosolo.

 

 

«Precisó Solás que el tiempo apremiaba; pues después irían a Sancti Spíritus, territorio de nacimiento Ana Serafina Castilla, la mamá del pintor; momento que aprovecharían esas locaciones cercanas a la Trinidad de viajes de infancia, para rememorar a Huelva, zona minera en la cual el artista residió antes de estallar la Guerra Civil Española.

 

 

El documental, una joya del cine cubano, lo disfrutó Manolo Guillermo Fernández García, según confesó,  poco antes del fallecimiento de Lam en Paris, aquel infausto sábado 11 de septiembre de 1982; los restos del pintor fueron incinerados en el cementerio Përe Lachaise, y luego trasladados a suelo patrio para su reposo perpetuo. De aquella cinta, declaró mi testimoniante, próximo ya a cumplir 85 años de existencia y siete décadas de vida artística, que   todavía perpetúa en su memoria la osadía de Humberto  Solás por congeniar realidad con ficción; música y danza en un intento siempre permanente por devolverlos al Lam oculto entre los propios sagüeros.

 

 

VAN-VAN, UN TRIBUTO DESDE VILLA CLARA

VAN-VAN, UN TRIBUTO DESDE VILLA CLARA

Por Luis Machado Ordetx

 

El Tren de la Música Cubana tiene su fiesta; pletórica como gusta siempre del apego de los bailadores, Van-Van y su tropa artística recorre la isla, de punta a cabo; es el homenaje mayor que tributan al público tras cumplir las primeras cuatro décadas de existencia como cronistas sociales que cuánto acontece en nuestros pueblos y ciudades.

 

No hacían similar periplo desde 2006 cuando realizaron una gira nacional; ahora recién regresados de Sudamérica, allá en Argentina, asoman el contagioso ritmo en muchos escenarios cubanos; y viernes y sábado tocó a Villa Clara; primero en Sagua la Grande, la Villa del Undoso, luego en Santa Clara, en los cuales las bajas temperaturas de estos días ampliaron la parada de bailadores y amantes de una música que funde los ritmos contemporáneos de nuestros patrones melódicos con aquellos que algunos definen como renovación salsera o simplemente timba cubana,

 

Juan Formell y su orquesta Van-Van andan de placer mayúsculo; en La Habana acaban de tributarle un homenaje y se proyectó el documental "Eso que Anda", de más de una hora de duración, sincero tributo a 40 años de vida artística en colectivo tras fundarse la orquesta en los primeros días de diciembre de 1969.

 

La cinta dirigida por Ian Padrón, al decir de Formell, constituye un «testimonio que forma parte sustancial de la vida de muchos de los músicos que todavía están en la agrupación o formaron parte del equipo artístico», y también de todo lo que legaron y aportan a la sonoridad y el timbre inconfundible de la música cubana, en la cual fusionan el son con la rumba; el songo con la canción, y la letra de los textos con una manera peculiar de fomentar la historia de nuestros tiempos.

 

Los éxitos internacionales de Van-Van, entre los que incluyen el cierre del concierto Paz sin fronteras de septiembre último en La Habana, tienen en los primeros meses de 2010 una prolongación en la gira que realizarán por diversas ciudades de los Estados Unidos; incluso Juan Formell expuso recientemente que los contratos tal vez se extiendan hasta el siguiente año y no descartó que otra vez visiten Miami y hagan allí más de un recital para emigrados cubanos del sur de la Florida.

 

Más de 40 fonogramas tiene grabados, tanto en el extranjero como en Cuba, la orquesta estrella del panorama musical nacional, y entre sus títulos destacan «Arrasando» (2009), «Chapeando» (2006), «Grandes Éxitos de Juan Formell» (2002), «El malecón de la Havana» (2002); «Van-Van 30 aniversario Vol 1-2» (1999), y «25 años y seguimos ahí, Vol. 1-2» (1994).

 

Casi todos los textos y arreglos pertenecen a la autoría de Formell, quien también en la escritura recibió en algunos momentos las crónicas sociales elaboradas por Rodolfo Cárdenas, Pedrito Calvo, Eloy Machado o César (Puppy) Pedroso; y entre piezas son antológicas aquellas que integran «Marilú», «Chirrín-Chirrán», «El baile del buey cansado», «La habana no aguanta más», «Se acabó el querer» y «El negro no tiene ná», por citar algunas de las más representativas en el tiempo y el recuerdo de los bailadores.

 

Van Van y su director fundador, el maestro Juan Formell -quien recién recibió el título de Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte, dados los aportes legados a la música cubana-, tras esta gira que efectúan en ocasión de los 40 años de la orquesta, reciben a cada paso por los escenarios nacionales los aplausos no solo de los seguidores de un timbre inconfundible, sino también de un pueblo que los aclama por ser hombres inclaudicables en la conservación del patrimonio artístico de la Nación.

 

 

MELAÍTO, 41 AÑOS DESPUÉS

MELAÍTO, 41 AÑOS DESPUÉS

Por Luis Machado Ordetx

 

 

Humor a primera vista, constituye un perfecto título; corresponde a un libro que circula por ahí, perteneciente a Pedro Méndez Suárez; sin embargo, se antoja en homonimia como anillo al dedo a una estética permanente, inalterable, ceñida a la óptica costumbrista, incisiva y gananciosa con que Melaíto, 41 años después, resulta un gozo para los lectores que acuden a sus páginas.

 

 

No importa que aquel producto artístico, periodístico, difusor, surgido entre los villareños el jueves 19 de diciembre de 1968, siga vistiendo el rótulo op art impuesto por sus padres fundadores y otros que luego se sumaron a quienes vendrían después; tampoco resultó óbice que la carencia de papel o hasta los "maldeojos", como atestiguan algunos, redujeran su llama portentosa.

 

 

Desde hace más de una década quedaron diezmadas las tiradas; de ocho pasaron a cuatro páginas, y el olor de tinta fresca en la circulación de la semana, se trastocó en mes.

 

 

A lo lejos, divisados por un catalejo, el público -el mejor de los árbitros-, descubre dónde reside un miembro de la nómina titular de la publicación villaclareña; de aquí porque desde esta provincia es gestada, pero en definitiva todos sabemos que no cree en fronteras.

 

 

Los lectores siguen hurtándolo y lo manosean; quedan embrujados con el ingenio opinativo de los artistas, y de mano en mano en las más insospechables latitudes aparece un encantamiento; sin dudas, ante las  carencias, surgieron algunos revendedores de la publicación. Sin embargo, bienvenidos sean todos -quienes los adquieren en estanquillos, lo prestan, lo regalan, lo remiten en sobres certificados, incluso aquellos que prefieren la usura-,   pues, con ese conjuro, propagan una obra terminada, y que por fortuna y ante todos los avatares, jamás tendrá tiempo de apagarse.

 

 

Vinieron como salvación las exposiciones personales, colectivas; los lauros en concursos foráneos y nacionales; las ilustraciones; los libros; los sitios digitales; y el rostro de Melaíto está ahí o allá, en la exaltación del hombre común; del cubano de hoy o de siempre; de la casa propia de todos en la dispersión de la risa; de la ironía cortante o filosa, y del combate diario frente a lo dañino que pueda persistir en nuestra sociedad.

 

 

 

La publicación, con sus hallazgos artísticos, de creación individual -por su exclusividad-, tras arribar al primer año posterior a las cuatro décadas de fructífera existencia, es lo que es, por constituir una abundante tribuna popular; ahí residen sus méritos sobrados, y en lo adelante, con seguridad su idea editorial persistirá inalterable; a Malaíto talento le sobra,  y acicalado de impresión le falta por los malos augurios del papel.

http://www.vanguardia.co.cu/humor-politico-melaito.

 

 

No incumben  las imposiciones de esa lamentable y objetiva zancadilla; aquí está siempre exhibiendo las banderas como el primer ilustre día de combate.

 

DANZA DEL ALMA; OTRA FIESTA

DANZA DEL ALMA; OTRA FIESTA

Por Gloria Matamoros Díaz

 

Danza del Alma trae otras sorpresas en cada presentación; esta vez en la v temporada de "Para bailar en casa del trompo", desde finales de noviembre y una parte de diciembre, reúne a los principales exponentes de una estética artística que tiende a los cuestionamientos de la realidad insular afincada a la perspectiva irreverente que muestra todo movimiento corporal.

 

 

El lunes, un telón imaginario del Parque Vidal se descorrió y dio la bienvenida a las cinco décadas de existencia de Danza Contemporánea de Cuba (DCC) y a los cuatro lustros de Estudio Teatral de Santa Clara; hallazgo posible a partir del concurso de futuros pupilos formados en la escuelas Vocacional de Arte "Olga Alonso", y Profesional "Samuel Feijóo", ambas en la ciudad, quienes  interpretaron coreografías específicas a sus ejercicios académicos como relevos culturales del universo contemporáneo.

 

 

 También ese día quedó abierta en el Centro Provincial de Patrimonio Cultural la exposición "Espiral del Alma", original de Carolina Vilches Monzón, artista  de el lente que durante los últimos años coloca entre sus hallazgos fotográficos los momentos más significativos por los que transita la compañía danzaria que dirige Ernesto Alejo Sosa.

 

 

A Isidro Rolando, figura emblemática de la coreografía cubana -además Premio Nacional de Danza 2009, y fundador de DCC-, se dedica el encuentro; ocasión en que recibirá el tributo del público villaclareño, y dejará espacio abierto para que, tanto en los escenarios de los parques Vidal, Las Arcadas y el teatro La Caridad, transiten las principales compañías nacionales por la localidad.

 

 

Este viernes y lunes, últimos de noviembre, así como el 4, 11, 14, 18 y 21 de diciembre, tras concluir las presentaciones de las agrupaciones visitantes, se efectuará en Las Arcadas una exhibición denominada Danzatex, promocionadora desde las perspectivas del movimiento corporal de los principales productos artísticos que comercializa Artex, según el programa.                                                                                                                 

 

 

Nada puede ser mejor que el aliento poético que ronda en estos días por  escenarios villaclareños luego del surgimiento de la Compañía Danza del Alma y del v aniversario de "Para bailar en casa del trompo"; todo estriba en la  consolidación y reconocimientos artísticos conseguidos en muchas partes del país, incluso en Europa, sitio último en que la crítica especializada convergió en destacar los valores y particularidades de una institución cultural que, de la mano del coreógrafo Alejo Sosa, no se detiene en ampliar sus constantes propuestas estéticas y preocupaciones sicológicas y sociales del hombre común.

 

 

No por gusto, ya en la presentación escénica del Proyecto Talares que dirige Yasin Herrera, una noticia ronda los predios artísticos: Alejo Sosa y el bailarín Greicier López, lograron con la pieza "La luna en el bolsillo" dos premios en "Solamente Solos", concurso celebrado en Ciego de Ávila; todo gracias a que el director de Danza del Ama no se detiene  en la búsqueda de un constante proceso de enriquecimiento en códigos estéticos, estilos y tendencias de movimiento; y siempre mira hacia la experimentación o la reafirmación de una  dramaturgia de todo espectáculo alejado de complacencia y falta de meditación para un público que cada ocasión se torna más crítico y exigente.

                             

                                               

 

ACOSTA, EL CRONISTA DEPORTIVO

ACOSTA, EL CRONISTA DEPORTIVO

Por Luis Machado Ordetx

 

La muerte siempre sorprende de una manera misteriosa; sencillamente la vida queda trunca y la memoria persiste; sobre todo, el recuerdo, lo escrito; el afecto, así ocurre con todos; por eso siento la muerte de Luis Alberto Acosta, recién fallecido en Miami tras haber cumplido 63 años de existencia luego de su nacimiento en Santa Clara el lunes 30 de septiembre de 1946, fecha en que vino al mundo predestinado para enrolarse en el universo deportivo.

 

 

Recién veo esta semana la noticia en las páginas del http://elnuevoherald.com, y recibo un doble impacto, pues Jorge Ebro, quien escribe la información necrológica tiende al pacotilleo y se detiene más en lo que dicen otros "colegas" radicados en la Florida que a decir la verdad sobre Acosta, hombre silencioso, casi taciturno, afable en su trato y conocedor de deportes colectivos, principalmente de esos que tienen que ver con las esféricas grandes, el baloncesto, el voleibol, incluso las carreras de motocross o el béisbol.

 

 

Durante aquellos primeros años de la década de los 80 se produjo aquella franqueza afectuosa con Acosta; eran los tiempos de las ediciones diarias de Vanguardia, el Villa Clara, y desde allí hacía suplencias a Miguel Ángel Pérez Cuellar, titular de la página deportiva; por entonces el periodista fallecido estaba vinculado al gremio de manera indirecta y desarrollaba colaboraciones sistemáticas en emisiones de CMHW.

 

 

Después se tituló en periodismo en cursos para trabajadores dedicados por la Universidad de Oriente; dejó el INDER, en su misión de divulgador, y se encontró con un contrato especial en programas deportivos de la hora vespertina de W; fecha en que aparece «La Explosión de las 12», espacio de análisis, reflexión e información surgido en 1992, y cuatro años después se va de ahí para ingresar en la televisión local.

 

 

Ebro en la nota necrológica no dice que Acosta abandonó Cuba porque así lo deseó tras varios intentos fallidos de viajar por vía ilegal para reincorporarse con su esposa y dos hijas adoptivas. No fue hasta el cumplimiento de los trámites oficiales del curso migratorio exigido por Estados Unidos que Acosta pudo reunirse con su familia. Durante ese tiempo estuvo percibiendo -aun sin salir en cámara y ante el público- el salario mensual correspondiente a un periodista de su rango. Nadie lo fustigó, tampoco nadie lo desacreditó.

 

Ebro en su paráfrasis escrita no se detiene a mencionar  hechos más significativos en la vida profesional de Luis Alberto Acosta, y cree que «Confesiones: más allá del dugout, una obra que reúne testimonios de primera mano de varios peloteros cubanos que lo arriesgaron todo para alcanzar el sueño de jugar en las Grandes Ligas», constituye la más alta espectacularidad que logró el periodista fallecido.

Tal vez contentarse en el crédito de otros, los que pagan, lo impulse a esa testificación; sin embargo, creo que está equivocado; ahí no reside el mérito profesional de Acosta, y por eso Ebro es deliberado en incorporar evidencias que nada aportan a la cultura deportiva.

 Lo más trascendente de Acosta residía en su jovialidad, trato afable, respetuoso consigo mismo, inmerso hasta en el misterio de las elucubraciones íntimas de aquel que apenas la vida se le escapa por el escaso número de sus familiares más allegados y tiende a buscar o reencontrar en el deporte y en la gente que lo rodea un firmamento amplificador de la existencia individual.

No dice tampoco Jorge Ebro en «Adiós a periodista íntegro» que suscribió esta semana    en http://elnuevoherald.com, que aquellos villaclareños que recuerden a Luis Alberto Acosta no podrán olvidar cómo acuñó acontecimientos culturales desde la escritura o la oralidad periodística al denominar a la Sala Amistad, en el Reparto Osvaldo Herrera, en la «Casona de Dobarganes», hecho que en alguna época originó malos entendidos oficiales que no comprendieron el sabor popular que correspondía a la impregnación etimológica de la frase ya arraigada en la afición.

 

Tampoco menciona Ebro que el nombre de «Los Lobos» y «Las Lobeznas», para designar a los equipos de baloncesto de Villa Clara dirigidos por los entrenadores Rafael (el Mago) Pequeño y Conrado (Maravilla) Pérez, allá por los 80, se deben precisamente al ingenio periodístico de Acosta, quien por un tiempo estuvo alejado de la narración a causa de una afección fónica; aún así nunca dejó de pensar en el deporte y gracias a las consultas gratuitas de galenos cubanos -con ejercicios de relajación y prescripción médica- aquella voz vibrante se volvió a escuchar en la radio y la televisión de la localidad.

Es más honesto; ético si existe en toda saciedad la categoría incisiva de los presocráticos y los socráticos, decir reposa en paz, allá donde estés Luis Alberto Acosta, que asomar inventivas que nada aportan a la razón de ser de una espitirualidad de esta tierra.

http://www.elnuevoherald.com/deportes/beisbol/story/593122.html

 

MÉNDEZ PEDRO, CARICATURISTA DE OTROS VUELOS

MÉNDEZ PEDRO, CARICATURISTA DE OTROS VUELOS

-      Historias creativas, como flashazos, expuestas por Méndez Suárez, el caricaturista cubano, luego de recibir el Premio Roberto González Quesada, de la UPEC en Villa Clara, como reconocimiento a la obra periodística de su vida.

 

 

Por Luis Machado Ordetx

 


Al humorista, y también al amigo, que expone su sencillo nombre artístico de Pedro en cada trazo publicado, lo persigue siempre una fina ironía en la oralidad; tal vez sea el atributo heredado de la progenie guajira en que formó la manera de contemplar la realidad; de escrutar a sus semejantes; de desbordar la risa, y también de hacerse partícipe de las ocurrencias y los problemas que debaten los hombres de su tiempo.



El motivo esencial de este encuentro, lejos de los litis informadores y de la presencia constante del papel virgen y del lápiz afilado -prestos a acaudalar historias desde la perspectiva del humor gráfico-, reside en el premio que acaba de conseguir con el aplauso de los colegas villaclareños, y extensivo de los cubanos: el Roberto González Quesada, instituido por vez primera para reconocer la obra periodística de la Vida, entregado el miércoles pasado en acto solemne en el cual también fueron aplaudidos otros miembros del gremio.



No hubo pacto a priori para este diálogo; brotó espontáneo, como la risa que baña la jocosidad de un hombre que apenas peina cabellera sobre su cabeza, y de la meditación surgieron 23 preguntas, respondidas en la prontitud, el jugueteo constante con la palabra, la modestia ilimitada y el entusiasmo multiplicado por dos hijos en la existencia real -Janler y Yanet-, cifra similar a la que lo ronda en el plano creativo: su obra individual y la colectiva del actual mensuario humorístico Melaíto, uno de las prestigiosas publicaciones cubanas  de su tipo y la más longeva del interior del país.



Justo 46 constituye el año de nacimiento del artista, del periodista, allá en La Ceja, próximo a Báez, y su excelencia y valía internacional que se esconde detrás del apellido Méndez Suárez; sin embargo siente un placer enorme porque lo llamen Pedro, tal vez vistiendo galas al estruendo que provoca esa palabra pronunciada como sencillo atributo de la permanente confesión.

Mira de soslayo, y retoca su historia, como un...  



                                    MANO A MANO   

 


 ¿Qué sobra al humorista; y de qué carece el artista?

 

«Al humorista le sobran temas para crear, acuérdate que trabajamos con los defectos humanos y la humanidad está muy lejos de la perfección; carencias también sobran, desde las limitaciones profesionales hasta las mas increíbles necesidades  materiales.»



¿Concibes el trabajo diario del humorismo gráfico en solitario?

 

 

«Nuestro trabajo necesita mucho de las relaciones  humanas; en solitario solo a la hora del parto o de la creación.»



Tu estilo en la caricatura personal, la política, resulta inconfundible. ¿Cuándo das por concluida una obra?

 

 

«Nunca la que hice ayer ya no me gusta y la haría de nuevo hoy para que pasado mañana tampoco me gustara.»



¿Cómo miras lo jocoso, lo crítico, lo real desde tu perspectiva humorística?

 

 

«Con optimismo, jocoso y critico, pero optimismo al fin.»



Si fueras a mencionar tus deudas con un artista, ¿a quién siempre recordaría?

 

 

«No te alcanzarían  las ocho  paginas del periódico para enumerarlos, de todos se aprende; de los buenos para seguirlos y de los no tan buenos, para no lanzarte detrás de ellos. Para darte un nombre mas bien simbólico, en la caricatura personal al gran Juan David.»


Pedro ríe; los carrillos de los labios delatan ironía; hay filos cortantes en sus palabras, y se detiene en su usual meditación cuando lo asalto hacia otro plano de su existencia muy ligada al proceso de creación artística y sin la cual no podría encasillar el acabado humorístico que forja en el instante elucubrador del tiempo.  



                                       LA FAMILIA

 


Hay recuerdos de tu infancia guajira que está siempre latientes ¿cómo los emparientas con el humorismo?

 

 

Yo me mantengo con la proyección permanente de la película de mi infancia en la finca de la Ceja con mi familia guajira, andando detrás del isleño Pedro Méndez y escuchando las carcajadas mas lindas del mundo de mi madre, mortificando a Martha e Idalia , mis hermanas , en contacto con los  vecinos  buenos y jocosos con la naturaleza sana y bella con los animales de trabajo los  ríos , los árboles en fin con esos recuerdos que no me abandonan.»



¿Dé dónde brota esa manera individual de hacer cuentos jocosos?

 

 

«No soy cuentero, en todo caso "anecdotero"; solo cuento las cosas que me suceden o que suceden a mi alrededor y las matizo con innovaciones mías, las estiro o las encojo y así le gustan a la gente.»



La familia, ¿qué representa en el plano artístico?

 

 

«Es la plataforma donde me sostengo, de donde parto y a donde siempre regreso es la que me hace ser yo y no otro, la que me llama a contar cuando se me suelta el diablito que llevo dentro donde tengo una nieta que se llama Ariadna  me recuerda constantemente que ya soy un viejo, con apellido, que no digo por respeto, donde también tengo a Yanet experimentando conmigo su tesis de maestría en psicología a Lupe demostrándome que el llamado sexo débil es el más fuerte y Janler diciéndome, apúrate Mariano que te me vas a quedar.»



¿Aprendes de tu hijo Janler Méndez Castillo o a la inversa a la hora de las misiones a  cuatro manos en las exposiciones "A-tendiendo a Personalidades", esa exposición que hace años acoge la Casa de la Ciudad de Santa Clara?

 

 

«Desde luego, trabajamos bien juntos y tiene una línea de dibujo que se complementa con la mía.»



Si Pedro tuviera sobre su cabeza la cabellera de antes, ¿qué sería ahora?

 

 

«Un melenudo y no el punto de referencia que somos los calvos en un estadio de béisbol, a la izquierda del calvo, a la derecha del calvo...»



¿Qué es para ti la cubanía, el campo de Báez, la ciudad de Santa Clara?

 

 

«Es ser consecuente con lo mejor del pensamiento de nuestros antepasados y de los actuales; no traicionarlos jamás, verle las buenas cualidades al aura tiñosa  y no temer decir que tenemos la bandera más linda del mundo y las mujeres más bellas que se han inventado, que en la finca de la Ceja se filmó esa película que yo me proyecto a diario y que para mi tiene todo lo "Oscares" y que Santa Clara  es la ciudad más limpia y cultural de este país.»



Vamos a otro plano; el hombre se arrincona, y decide acariciar su cuero cabelludo; siente felicidad por que escruta en el pensamiento hacia otro sitio en que las historias encuentran un placer; ese el encuentro de otro hijo ya próximo a cumplir 41 festividades de andar por las calles, prendido de la risa y la historia del hombre común de este país. Bien conoce el interlocutor de quien se trata; jamás ha dejado de prodigarle el carió excesivo que merece; y hasta sufre en cada salida de su mensuario; diciembre traerá un nuevo diálogo con...



                                    MELAÍTO 

 

 

¿Dónde reside la anécdota más triste de tu humorismo?

 

 

«Cuando me dijeron en el año 90 que MELAíTO no saldría más por falta de papel.»



¿Y la más alegre, esa que jamás ignorarías?

 

 

«No ha llegado aún, cuando me digan que saldrá semanalmente con 8 paginas y para todo el país.»



La publicación llega en breve al 2010; ¿qué sorpresas aguardan?

 

 

«No lo sé porque son sorpresas, pero me gustaría que fueran las que te dije anteriormente salida semanal 8 páginas y distribución nacional.»



¿Ahora también incursionas en la televisión? ¿por qué?

 

 

«Desde que surgió Telecubanacán en el territorio he colaborado con ellos; es un espacio muy atractivo y donde se pueden hacer cosas experimentales.»

¿Cómo surge esa idea?

 

 

«Por invitación de realizadores de ese medio, amigos que me han invitado a explorar, así surgieron los primeros animados digitales que se hicieron en cuba y que fueron divulgados por canales nacionales para toda la isla y spot televisivos, etc.»



Las nuevas tecnologías de la información vinieron para quedarse, ¿acomodan o te hacen ser más creativo?

 

 

«Ha sido un privilegio convivir con ellas, en mi caso las uso constantemente; pero en la realización de mi obra tengo partes que prefiero, al igual que la vaquita Pirijigua, seguir a la antigua.»



¿Es verdad que entre los humoristas villaclareños acumulas los mayores galardones nacionales e internacionales?

 

 

«De los que residimos aquí si; hay otros como Ajubel, también del colectivo MELAÍTO, en otro tiempo, que me supera  y que actualmente vive en España, y otros que me superarán en el futuro; por ahí viene  Martirena  con buen paso.»



¿Dónde escondes el gusto por los premios?

 

 

«A todos nos gustan, pero lo más importante es saber que cada uno que recibas es un impulso más para seguir trabajando sin vanidad y con mucha responsabilidad, solo eso.»



¿Qué constituye un lauro periodístico, cultural, de reconocimiento profesional y...?

 

 

«Más trabajo.»

 


¿En qué lugar reside ese don individual para sacar tiempo de dónde no tienes y asumir estudiantes  en misiones pedagógicas?

 

 

«En trabajar y cuando estoy cansado seguir trabajando para descansar y en vivir enamorado de mi trabajo y así trabajar divirtiéndome.»



Pedro sin la palabra escrita, la oral y el trazado de la línea, ¿qué sería?

 

 

«Agricultor, tabaquero o quizás pintor de vallas en mi natal Placetas.»



¿Por qué no se hace crítica sobre el humorismo gráfico en Cuba?

 

 

«Esta pregunta mas bien yo te la haría a ti que eres crítico.»



¿Cuál es el libro que más esperas entre todos los publicados?

 

 

«He sido fatal con las  editoriales , ahora anda uno de historieta  por la capital que lo han visto ya publicado varios  humoristas de ese país y que yo que soy el autor y padre de la criatura no lo he visto aún , espero conocerlo algún día y también cobrarlo , ambas cosas importantísimas en estos tiempos.»



Entre la broma y la seriedad persistió el diálogo con un creador persistentes alturas en la UNEAC y en la UPEC, organizaciones profesionales en la que milita; y al conversar, por último, del premio que recién acaba de otorgársele, dijo con probada modestia que «aún pienso si verdaderamente lo merezco. Conocí al Patriarca, como nombraban a Roberto González Quesada, quien,  a pesar de que ya no está entre nosotros lo sigo admirando cada día mas. Era un extraclase.» Entonces, el mano a mano, Pedro dentro del ruedo cesó por este momento; ya vendrán otros para proseguir en la concordia pública.


VARELA EN USA

VARELA EN USA

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Por Luis Machado Ordetx

Imagino la irreverencia del trovador y compositor cubano Carlos Varela durante el conversatorio que sobre la actual realidad de nuestra Isla sesionó este miércoles en la tarde en el Battelle-Tompkins Atrium, de American University; cónclave organizado por el Centro para la Democracia en Las Américas y el Consejo para Latinoamérica en la Gran Sala de la Iglesia Metodista Unida, radicada frente a la sede de ese centro docente de Washington DC, Estados Unidos.

 

Acudo a apostillar lo de irreverente en Varela por la defensa que hace de sus puntos de vista, personales, propios, desprovistos de imposiciones; dichos en cualquier lugar sin que imperen resquemores, tapujos o ulteriores amarguras; tal vez sea ese el estilo que siempre caracterizó al también trovador cubano Pedro Luis Ferrer, un poeta que con guitarra en mano canta a la felicidad y al dolor interno en un lirismo no acostumbrado a la insinuación del tiempo.

 

Después de una década de ausencia de los escenarios norteamericanos por prohibiciones originadas por el gobierno de Bush y los designios de la Ley de Ajuste Cubano, Varela puede que esté con guitarra en mano, puede que no; pero estoy seguro que su voz y pronunciamientos dirán con justeza lo que piensa en medio de esa intolerancia imperial que impide el intercambio cultural entre exponentes de uno u otro país debido a insensatez de restricciones de viajes.

 

Varela, quien antes visitó los Estados Unidos en 1998, solo goza de un irrisible visado hasta el martes 22 de este mes; vaya esa restricción severa para limitar los necesarios intercambios culturales entre EEUU y Cuba, y viceversa; herencia que la administración de Obama tomó en 2004 de Bush.

 

http://www.cubadebate.cu/noticias/2009/12/04/puente-entre-cuba-eeuu-afirmo-carlos-varela-en-washington/

 

La Florida, y en particular Miami, Meca del despotismo de la reacción derechista de los “cubanos-americanos”; esos que también les gusta gozar con las excelencias de nuestra excelsa música y que jamás podrá ignorar las bondades cadenciosas de eso ritmos que desde los ancestros llevan en la sangre; puede que no admita el pláceme; no obstante que sigan pululando en  entuertos y agresiones carentes de todo valor; esas que  quisieron imponer a Juanes y su comitiva durante el concierto “Paz Sin Fronteras”, de septiembre último en La Habana.

 

A Varela tampoco podrían “perdonar” que “Man On Fire”, la última película en que interviene Denzel Washington dirigido por el inglés Tony Scout (“The Fan”), incluya “Una Palabra”, un texto que tiende a convertirse en antológico en el repertorio del trovador cubano; sencillamente, sin quererlo, esa constituye también una manera de imponer nuestros valores culturales en el seno de cualquier idiosincrasia.


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