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PERIODISMO

POLO MONTAÑEZ, UN RELÁMPAGO CUBANO

POLO MONTAÑEZ, UN RELÁMPAGO CUBANO

Por Luis Machado Ordetx

 

 

A siete años del fallecimiento de un ídolo de la cancionística cubana, otras palmas estremecen el lirismo de una voz inigualable que hace ecos permanentes en los auditorios hispanos de todo el mundo: Polo Montañez vive.

 

Por ese azar concurrente que origina una desgracia en la existencia humana, el compositor y vocalista Fernando Borrego Linares, sencillamente Polo Montañez, se escapó de la vida en fecha temprana; solo 47 años tenía cuando falleció en 2002 víctima de un accidente automovilístico que lo privó de seguir contemplando estrellas y auditorios en el infinito encuentro con las latitudes de nuestro universo.

 

Allá en lo intrincado de la Sierra del Rosario, en Pinar del Río, Cuba, nació apegado a las tradiciones campesinas, sus ritmos, melodías y manera de ser ocurrente; un gusto por la comida guajira y el ser de monte adentro lo atrajo siempre a su humildad; de ahí su riqueza espiritual; su fiereza autodidacta para recorrer los parajes que lo autodefinieron en la corta trayectoria artística que lo sitúo entre los mejores compositores de Sudamérica en los últimos 10 años que marcaron el siglo que ya se escapó.

 

El nombre de Polo Montañez, se afincó en la tierra cubana como una leyenda vida en el cultivo del son y el bolero; desde las emisoras de radios, CD piratas y auténticos, invadió hogares y fiestas populares; su jovialidad se apagó con el fatídico accidente; ahora queda el recuerdo perpetuo; el deseo de su grupo musical de proseguir el camino de un ídolo; ya no es lo mismo que antes; falta el líder; el alma inspiradora se fugo a los caminos estelares, tal parece el acertijo de aquel preludio de unos de sus temas favoritos en que insistía con  asiduidad:.

 

«Y cuando esté en el cielo

cuando ya esté en la cima

voy a luchar para eso

para mantenerme arriba

y a pesar de los años

de las horas perdidas

comenzaré de nuevo

empezaré otra vida.»

 

 

Era su marcado presagio, surgido cuando apenas tenía diez años, dicen sus coetáneos, y se presentaba como el solista de las fiestas familiares de Navidad; de fine de diciembre; era como la risa en la copia y las modulaciones de los cantantes románticos en boga por entonces; del alma guajira, entre el bohío querido de los progenitores, el humo incesante de los hornos de carbón y los amores frustrados, surgió para siempre el delirio por la música, la composición poética y el ritmo del acordeón y el dicharacho campesino del que jamás pudo despegarse.

 

 

Tal vez por eso miró tanto a las estrellas, contempló los estadíos de la luna; durmió al calor y el frío de la tierra; entre el sombrajo de los árboles y el canturreo de las aves de corras y aquellas silvestres que, autóctonas de la serranía, prodigaban caminos infinitos a la inspiración musical; y así creció el encuentro singular con las cuerdas de una guitarra; con los escenarios desconocidos; con los auditorios anónimos.

 

 

Dicen sus biógrafos, y ahora surgen muchos tras el mito histórico que cimentó Polo Montañez, que formó un sexteto familiar integrado por el padre, los hermanos y otros  amigos, y a principios de los años 90 arrancó su carrera de músico profesional, como vocalista, tresero y compositor; incluso llegó a precisar que: «Ahora me doy cuenta de que entre las cuerdas y la percusión estaba el camino de la música cubana, el que más tarde me trazaría como un objetivo en la vida»;  para entonces, el monte se convirtió en savia inspiradora de una riqueza sonora inigualable tras la aparición del primer disco: "Guajiro Natural",del sello LUSAFRICA, y luego de 2001 da a conocer "Guitarra Mía"; temas de la altura lírica de "Un montón de estrellas", hacen furor en los oyentes de emisoras latinoamericanas; en Cuba hace soñar a más de un romántico en reconquistar un proyecto espiritual o material pendiente o trunco por un instante.

 

 

Hacía días, tras el fatídico accidente automovilístico, que la muerte rondaba al guajiro de El Burrito, en Pinar del Río; los médicos cubanos, la ciencia y la gracia, junto al público que admiraba su aura estaban de parte de la salvación; el cuerpo, casi sin vida batallaba por un aliento, cuando el martes 26 de noviembre de 2002, las agencias noticiosas trajeron la dolorosa primicia: fallecía el mítico compositor de lo más recóndito del occidente de nuestra Isla; se apagaba un mito y resurgía otro; ya las cosas no son las mismas en los tiempos de su existencia junto a la guitarra; el tres, la melodía expuesta en un escenario; una radio cassetera hogareña o una emisora de radio; pero queda el imperecedero recuerdo de un ídolo en su paso fugaz por la tierra.

 

 

¿Cómo olvidar aquel antológico texto de "Un montón de estrellas"; ese que cuenta el por qué "(...) yo en el amor soy un idiota"? ¿Quién no lo es? Todos aspiramos a la más o la menos sugerente de las utopías, con o sin corrientes placenteras para cualquier viaje por la tierra; y de esa forma, también presagiamos nuestra idiotez aparente para unos; placenteras para otros que soñamos desde el presente por un futuro mejor que aquel en el que hoy estamos situados en el tiempo. Polo Montañez desde su legendaria tozudez tenía la más absoluta de las históricas razones para seguir soñando su razón de ser por siempre: la del poeta que canta a lo verosímil y lo inverosímil de una idea preñada de historias.

 

 

 http://www.polomontanez.net

www.musica.com/letras.asp?letra=1126306

 

GATRONÓMICOS DE "GATOS POR LIEBRE"

GATRONÓMICOS DE "GATOS POR LIEBRE"

Por Luis Machado Ordetx

 

En el plantío de la Gastronomía hay de todo; no niego su apariencia de urgentísima revitalización, pero en muchas ocasiones los malos ejemplos de dependientes y las inobservancias reglamentadas en administradores, hacen un guiño en el ojo de cualquier cliente; simplemente la susodicha protección al consumidor no funciona a la hora de ocurrir un hecho puntual o las normas higiénico-sanitarias andan en ausencia.

 

 

¡Qué decir del pesaje de la mercancía inferior a lo fijado! Los ejemplos sobran, y el hombre sigue en choque con idéntica piedra; esa que favorece el bolsillo personal del que comercia.

 

 

Al menos así sucedió en la zona hospitalaria cuando una viejecita palideció; los colores cambiaron en su cara ante la macabra respuesta. Jamás había encontrado a un joven tan deshonesto; hurtarle a mandíbula batiente dos pesos por un refresco que en venta estatal cuesta solo 8; ¡increíble! ¿Dónde están los inspectores; los jefes de área?; inquiría la señora recién salida de una consulta médica. Todos los gastronómicos hicieron mutis; como si con ellos no viniera el justo reclamo.

 

 

La historia nada tiene de ficción; sucedió el viernes pasado en el horario de la mañana ante un "carrito estacionario" ubicado en las áreas exteriores del "Arnaldo Milián Castro", en Santa Clara, sitio en el cual la mujer y su acompañante adquirieron dos pomos de refresco carbonatado "Amaro", de sabor naranja, de 330 mililitros. De inmediato, después de abrir una de las botellas plásticas, ella esperó por el cambio de los 20 pesos; sobrevino la debacle: exigió los 4 pesos de vuelto, y la respuesta fue: ¡aquí cuestan 10!

 

¡Cómo...!, estalló en ira  la interlocutora. Vinieron las preguntas: ¿Cuál es tu empresa? ¿Dónde están tus administrativos?; el otro nada contestó, excepto un susurro confesional: "!Gastronomía en Divisa!" Tamaña mentira decía la anciana ante el rostro del especulador amparado en un "carrito" descolorido con el rótulo de "Festival, Gast. Popular."

 

 

La tabilla de expendio exhibía dos productos; cigarro Popular y bocadito de cerdo asado. Nada de refresco "Amaro". No obstante, en la tierra tenía situado varias cajas de la bebida en su apropiado empaque, un caldero grande de aluminio, lleno de agua y el correspondiente hielo casero. Otros equipos contiguos mostraban cigarro y bocadito de jamón. Había que creer en el pesaje exacto; a veces determinado por el tacto del que vende. Atrás un local mejor habilitado ofertaba, entre otros refrigerios ligeros, diferentes tipos de refrescos enlatados, pero al tiempo, calientes; carecen de hielo.

 

 

Tal parece que el refresco frío, te empujaba a que dos aprovechados tomaran por asalto el bolsillo ajeno. Lo adquieres o lo dejas, intuí; de lo contrario tendría que recurrir al establecimiento de ventas en CUC.

 

 

 ¡Qué bárbaros!, me dije, y al igual que la anciana comenté: no aparecen los inspectores o los administrativos a la hora necesaria de exigir los derechos del consumidor; obvio, el negocio de esos gastronómicos aledaños a la zona hospitalaria es redondo: por cada frasco que compran en unidades similares de la ciudad, ingresan a sus bolsillos un peso per cápita.

 

 

 ¿Nadie ve eso en un lugar tan concurrido por los villaclareños? ¿Hasta dónde llega la impunidad del que se acostumbra a esquilar? Esas son preguntas, a veces, sin las debidas e inmediatas respuestas; ocurre un acto similar con la cerveza dispensada que se expone en vasos plásticos "reciclados" -desechables y vueltos a utilizar con un simple fregado-, y en botellas recortadas -tipo de vasija muy rudimentaria que resta elegancia y seguridad a la salud humana-, en las cuales uno se percata que el "volumen" está por debajo de lo normado; y entonces la carta no juega con el billete, dice cualquier ciudadano común.

 

 

Las situaciones se repiten en los expendios del ron adulterado en  algunos  bares. ¡Qué decir de la ausencia de café en los altos de Coppelia! Meses, meses, y el moderno equipo situado allí aguarda por un aseguramiento estable de aromático grano molinado.

 

 

Las historias no son precisamente de vida, pero tienden a reiterarse, a contrapelo de la revitalización de los puntos gastronómicos en los cuales, aquel situado fuera del mostrador, solo queda la única opción de "hacerse el bobo" y cruzarse de brazos ante ese que amparado en cierto manto protector de  "legalidad" tiende a burlarse en provecho propio de lo estipulado por normativas del Comercio.

 

 

 ¡Ojalá que administradores e inspectores obren con agilidad para extirpar esas malas raíces!, confesó la anciana del hecho sucedido  en el área hospitalaria; y por respuesta muchos de los presentes dijeron, ¡ojalá!, y que sea bien rápido.  

 

ÁMSTERDAM, CRUZADA Y SENTENCIA

ÁMSTERDAM, CRUZADA Y SENTENCIA

Por Isaily Pérez González (Poetisa y Editora; reside en Villa Clara).

 

Palabras de presentación del poemario Concluso para sentencia, de Iliana Aguila Castillo, publicado por la Editorial Capiro, Colección FAZ, Villa Clara, viernes 6 de noviembre de 2009.

 

 

Concluso para sentencia es el primer libro de Ileana Águila y, de cierta forma, resume una experiencia de vida donde los antepasados, los hijos, los amigos, la ciudad tienen un protagonismo inevitable.

 

 

 Una fotografía de un canal que supongo en Ámsterdam ilustra el cuaderno y abre nuestra percepción a una de las zonas medulares de la poesía de la autora: el gusto por otros espacios, quizás más citadinos, más brumosos, sin que esto implique contradicción con el disfrute que extrae de los ritos familiares: Acaricia su sueño / presintiendo los vientos del Atlántico, / quiere hacer suyo el horizonte / para luego enarbolar su copa. Versus: Porque mi madre sortea amorosa / el retozo de sus nietos / y escucha la canción de los bordados manteles / la nostalgia no tendrá en la casa / su refugio, con su sola presencia ella hilvana las estancias. / Esta casa ha mordido el corazón de quien la habita.

 

 

 Esta misma dual fascinación no le impide visitar la ciudad donde transcurren sus días con ojos críticos y un tanto piadosos. Ciudad que por la ausencia de terrazas / piensa en París, / teme soñar, caer en el total desamparo / en esta hora confusa / en que los deambulantes van sobre añejos adoquines / en otro espacio, infinito. A otras pequeñas cosas regala Ileana momentos de observación. Un ejemplo de ello son las bolsas, que dotadas de nuevos sentidos dejan de ser silenciosas acompañantes para ser protagonistas: Andariegas y danzantes / alegran la vida de los pueblos. / Ellas cuentan las historias de los héroes.

 

 

La nostalgia por la ausencia de una hija es otro de los motivos fundamentales del cuaderno, pero esta nostalgia no implica vanas lamentaciones. Quien nos habla reasume como propias las nuevas costas que la emigración ha puesto ante sí, los parajes extranjeros y sus tradiciones: No estuvo acostumbrada al desamparo / ni a su rostro dibujado en la bruma. / Quien ahora atraviesa este paraje / se convierte en legítima. El poema "Otro sueño en Dordrecht"interpreta hermosamente el encuentro con un vendedor de flores: Flowers madam, atestiguo en la voz del que pregona (...) / voz sin denuedo. / Atesoro monedas para pagar su rutina / y deshacer este hilo que ha lastimado mi piel. (...) / Siempre habrá flores en Dordrecht / y turcos para recibirlas. 

 

   

De todo lo que le rodea y toca extrae la poetisa una experiencia poética y quizás la quintaesencia de su filosofía de vivir esté expresada en breves líneas en el poema que cierra el libro. En este breve texto nombrado "Moneda", la autora se funde con la breve pieza de metal que tiene el poder de consumar el hado cuando se lanza al aire y de conceder deseos cuando se arroja a las fuentes. Así termina este recorrido por una porción de una vida que deja de ser anónima ante nosotros gracias al poder eternizante de la poesía.                    

 

ÁRBOLES AUSENTES, INFELIX SUM

ÁRBOLES AUSENTES, INFELIX SUM

Por Luis Machado Ordetx

 

 

 

Un hervidero humano no reside por los parques de Santa Clara; sencillamente la resolana impide la ocurrencia de una diáfana conversación entre transeúntes; tampoco el que camina tropieza con un sitio apropiado para la quietud en medio del inclemente verano.

 

 

La causante del mal traído ocio -necesario descanso-, por si fuera poco, estriba en la ausencia permanente de árboles frondosos. El tópico no es nuevo; no echemos la culpa a los pasos persistentes de los ciclones, a la poda indiscriminada y tampoco a la sustitución de una especie maderable por otra.

 

 

Una constante se impone: el porte de las plantas desprotege a todos; tal es así   en los espacios abiertos más concurridos. Ya no se trata de la carencia o el hurto de asientos -sean de hormigón, granito, tablones o de aluminio en sus estructuras-; ahora el problema resulta otro: los bosquecillos de la ciudad tienen un lento crecimiento, y allí donde radica la fronda, tropezamos con insuficiencias de bancos o una pésima localización debajo de los follajes.

 

 

Un detalle de urbanización tal vez pasó por alto; donde se "descubre" un sencillo asiento, al menos debió estar un árbol. Durante un recorrido matinal contemplamos parques de barrio que recuerdan aquella máxima del "infelix sum"; o sea "soy un infeliz" por el despiadado sol que reverbera durante el día.

 

 

A veces, el refranero pasa al olvido, sobre todo, cuando "A buen ángel, mejor testigo", situación que divisamos en los sitios de reunión -los parques-; áreas  de carácter público en las cuales no queda otra alternativa que dejar al olvido el banco e ir directo al césped para guarecernos de la canícula en el trance de una tersa conversación.

 

 

Las rarezas europeas, aquellas parisinas de convertir el jardín -la hierba- en plaza de diálogo y fraternidad, tienden a verse de continuo: ¿quién aguanta los crudos rayos solares, por la mañana o por la tarde, en un área como el Parque de Los Mártires, allá frente a la terminal de Ferrocarriles? Sólo en las noches se transforma en un sitio apetecible. http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-09-26/arboles-invasivos-y-danos-que-pueden-evitarse/

 

 

 

Allí el público fluye de continuo; más de 40 bancos, y uno, a lo máximo dos, guarecen a los que deciden sentarse  en horarios diurnos. Hay árboles; almendrones, una ceiba y..., pero no exagero, nadie escapa a la inclemencias durante el amanecer y buena parte de las horas que se suceden. http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-11-17/jardines-botanicos-por-la-diversidad-biologica-y-vegetal/

 

 

 

Si por casualidad, vas por el puente de La Cruz, encuentras bancos desfavorecidos de los árboles. ¡Que decir del enclavado en Luis Estévez y Martí! Allí el sol castiga en demasía; el hecho se repite en los radicados en Martí esquina a Toscano; en Independencia y Alemán; en Virtudes y Tristá; en Maceo y San Cristóbal, en la Audiencia, en el Carmen o en la Pastora, y también en... Resulta penoso, además, la ausencia total de cestos para colectar los desperdicios sólidos que se originan en sus territorios. ¡Vaya a algunos, y le aseguro que lo comprobará! 

 

 

Un tiempo atrás, edificio que se destruía en Santa Clara, parque que resurgía; al menos persistió una utilidad pública, pero la reforestación tendió a ausentarse por completo, y con ella los necesarios pulmones verdes que fluían hacia el interior de la ciudad.

 

 

Ya casi nadie contempla el majestuoso follaje y la florescencia del flamboyán, del frondoso laurel o de los almendros colocados en medio de un parque; otras especies lo sustituyeron, pero tienen muy lentos progresos. ¡No hay que ser un agricultor para darse cuenta!

 

 

Incluso, reconozco terrenos en los cuales los vientos huracanados tumbaron elegantes caobas que servían hasta de barreras; después utilizaron las preciosas maderas, y pasó el tiempo y pasó y... Todavía una incipiente postura aguarda por su colocación sobre la tierra. ¿No sé por qué...?; eso también acorta la necesaria calidad de vida y la educación ambientalista que reclama el cubano, y laes explicaciones científicas existen.  

 

 

Habrá que recordar cómo se construyeron y protegen los vitales parques de barrio o de aquellos denominados como principales en otros pueblos (Camajuaní, Remedios, Sagua la Grande, Santo Domingo, Caibarién, Ranchuelo y...), convertidos siempre en sanas fuentes incitadoras para compartir el sombrajo.

 

 

De continuo envidio la existencia de dos "quitasoles" naturales a orillas del río Bélico; uno en Nazareno y Central, otro en el nacimiento del Abel Santamaría; ambos son frutos de la mano del hombre, y por tanto del perpetuo cuidado para que el sosiego de verano o de invierno destierre por completo el Infelix sum de estos tiempos.  

 

 

LA HABANA, ALMA DE LA NACIÓN

LA HABANA, ALMA DE LA NACIÓN

Por Luis Machado Ordetx

 

La dos tetas de Majagua, esas elevaciones que a la vista de los llegados a la bahía de la costa norte del occidente cubano, en San Cristóbal de La Habana, impresionaban a los viajeros, según decía el decimonónico Domingo del Monte, resonaron con mayor hidalguía este lunes en la mañana cuando la ciudad alcanzó el aniversario 490 de su fundación, momento en que el quinto siglo de existencia está a las puertas de una renovación más apreciable en el casco viejo colmados de columnas y esplendores propios del barroquismo nuestro.

 

Sitio de tradiciones, de misterios entre las siete villas definidas tras el paso de la conquista y colonización, tras aquel advenimiento de los primeros 20 años del siglo xvi; San Cristóbal de La Habana vino al mundo en 1519; nacimiento y resurrección que no deja de sentir las maravillas de la palabra escrita, la oral, el milagroso sentimiento de los trovadores o el asombro de los incontenibles visitantes que, a pie, deciden desandar las angostas y populosas calles.

 

La mañana de este lunes 16, al conjuro de la Virgen de Regla, asentada en las azules y profundas aguas de una bahía que consigue su mayor purificación en el aledaño pueblito marino; incluso de iroko, en el fundamento de la ceiba próxima al Templete, a la cual devotos y profanos deciden dar tres vueltas sucesivas, consiguió un día radiante; de festividad en la salvaguarda del propio alma de la Nación cubana.

 

Ahí estuvo el manto protector de aquel sentido benéfico que, desde las páginas del Diario de la Marina el poeta, narrador y ensayista Lezama Lima denominó sus crónicas "Sucesivas o Coordenadas Habaneras", aparecidas allá en el término de la primera mitad del pasado siglo; diría también que posó en el instante el gesto soñador de Carpentier en su "Ciudad de las Columnas", y los desvelos del historiador Emilio Roig de Leuchsenring, presagiaron el devenir de este instante.

 

Por fortuna, el discípulo de Roig de Leuchsenring, el Historiador Eusebio Leal Spengler, vibra ahora, en su misión enfática de continuador en aquellos derroteros que definen el Plan Maestro de la Ciudad, la integralidad y el bienestar de una población que reside en lo que se denomina el Centro Histórico de la Ciudad, proyecto que un día no lejano también involucrará a otros sitios distantes de aquella parte vieja de lo que hoy denominamos con orgullo la capital de todos los cubanos.

 

 

FLORIDANA RECETA CULINARIA

FLORIDANA RECETA CULINARIA

Por Rolando Verdece Borrego

 

Realmente, el despiste  de algunos  cubanos en los últimos tiempos al evocar  el "sueño americano" esta,  en el paraíso que se hacen  mentalmente  de la   vida  floridana  o  norteamericana en general,   se vislumbra  con una pasantía fácil y que le  proporcionará  mucho dinero y placeres, sin percatarse  que en el imperio, el poderío alcanzado, es con la exprimidera  de cerebros y  la flamante frase de , el que   no trabaja, no  come, por lo  tantos hasta  en el despreciable  trabajo del cultivo de marihuana, tiene que tener rendimientos en los desesperados. Hay  que trabajar de manera constante y fructífera, el asunto es obtener  dividendos, hasta  del "más  pinto de los  tiquistiquis", como se dice en buen cubano.

 

 

Ciertamente, hay una franca confusión con el modelo de vida  americano, así te dicen algunos politólogos de  aceras en Cuba , sin percatarse, los que  se  ausentan,  que se desprenden de un sistema, donde  la equidad, es una de sus premisas  fundamentales, amen de los problemas que puedan  surgir en personas que, en ocasiones  abusando del poder, que  el Estado les  ha otorgado, se  despistan y comenten violaciones  de la legalidad,  que más temprano que tarde, son detectadas  y enjuiciadas.

 

 

Claro  esos   fuera  de fases,  comenten en oportunidades los  errores,  por imitar el modo de vida opulento y ostentoso, sin darse cuenta que para que  ellos tengan en sus manos  autoridad estatal,  hubo  que   hacer una  evolución,  en el pensamiento de la sociedad  civil  cubana .

 

 

Pero bien,  hiendo al artículos de Jean-Guy Allard, que  me  inspiró para este comentario:  "Florida: regulaciones migratorias proveen mano de obra a la mafia" publicado  en www.cubadebate.co-cu   el 20   de octubre del presente  anual y por demás, Día de la Cultura  Cubana, Escudo y Espada de la  Nación  considero  que muchos de los cubanos corren  un denigrante episodio en la Florida , sin embargo dejaron atrás una  sociedad en movimiento, en busca de un futuro mejor , donde el vicio  y  las más  elementales  manifestaciones  de corrupción  son combatidas y condenadas .

 

 

Ya  en la península norteamericana  desesperados, e  insuficientes  sus   fuerzas y talento para  enfrentarla , no les queda más  remedio que  dedicarse  a humillantes labores que  son condenadas  por   las propias Leyes  de los Estados  Unidos.

 

 

En pocas  palabras , las  cosas no le  salen como piensan y allá va  eso , hay que romperse el lomo  en lo que sea,  para   decirles a la familia  en Cuba , -"estoy  de lo más  bien, tengo un carro, una casa  y muchos  tarecos.  Cuando los  viste les  llevaré unas  pacotilla, nos  vemos   pronto"-.

 

 

  Así  piensan y  así viven muchos de nuestros trasladados a la Florida, y algunos confundidos en Cuba, por la sociedad de consumo, ese  es el  modus operandi que quieren trasladar a Cuba, ¡pa' su escopeta! Es mejor un plato de harina  tranquilo,   que una "pierna  de jamón asustada", vaya receta culinaria.    

 

 

 

 

LOYNAZ, POETISA EN TÚNEZ

LOYNAZ, POETISA EN TÚNEZ

Por Luis Machado Ordetx

 

El féretro de Dulce María Loynaz, la premio Cervantes 1992, lo recuerdo bien, cubierto de la bandera cubana, la patria que siempre quiso y por la cual su padre, el Mayor General Loynaz del Castilo se lanzó a la manigua en la lucha contra el colonialismo español, viene como un asomo de alegría al saber que el miércoles 25 de noviembre de este año quedará abierta en Túnez una biblioteca que inscribirá en su fachada el nombre de la destacada poetisa iberoamericana.

 

Allí, señalan los cables de agencias de prensa Europeas, estará la Reina Sofía de España para develará una placa en el lugar que de de ahora en adelante constituirá una nueva institución cultural, iniciativa del  Instituto Cervantes; y también irá  la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, momento en que el investigador y crítico literario Pedro Simón, estudioso de la trayectoria de Dulce María Loynaz, hará disertaciones especiales e intervendrá en un coloquio sobre la autora de Juegos de agua. Verso del agua y el amor (1947), Jardín (1951), y de Un verano en  Tenerife (1958), entre otros textos emblemáticos de la poetisa, quien falleciera en La Habana el 27 de abril de 1997, un domingo fatídico para nuestras letras nacionales.

 

El 10 de diciembre de 1902 nació en la capital cubana, y al poco tiempo fue bautizada como María de las Mercedes, y para la historia y las letras, sencillamente Dulce María, y a los 18 años publica en una imprenta habanera sus primeros versos; luego se hicieron incontenibles, perfilados; destilados de sabiduría y añoranza por la belleza de las cosas.

 

Desde entonces queda prendida del amor de Pedro Álvarez de Caña, un periodista enamorado de la fineza artística de la joven; estudia Derecho Civil y conoce de los días cubanos de Federico García Lorca, el granadino que va en busca de los escritos de Enrique, allá a la avecina Calzada, donde también reside el hermano menor de la poetisa.

 

Va la joven a los Estados Unidos; recorre España y se estaciona en Tenerife, sitio de encantamiento e inspiración literaria; hace versos, también periodismo y entabla amistad de regreso a Cuba con Gabriela Mistral; y en 1959 es electa Miembro de Número de la Academia Cubana de la Lengua, institución que incluso llegó a presidir, y después ingresará en la correspondiente de la Lengua Española, y pasa a ser una de las cinco mujeres que en ese entonces ocupa un sillón Académico. http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Loynaz/

 

 

Allí en su casona de Calzada, donde actualmente radica el Centro Cultural Dulce María Loynaz, es sitio obligado de la estancia de Juan Ramón Jiménez y de Zenobia Campubí durante el periplo cubano; allí va Carpentier y los más reconocidos escritores iberoamericanos que hacen viaje hacia La Habana.

 

El mediodía del viernes 23 de abril de 1993 está en Alcalá de Henares, el centro universitario, y en presencia de los Reyes de España Juan Carlos de Borbón y Sofía, recibe el Premio Cervantes; es ya una viejecita lúcida; encantada en sus 91 años de fructífera existencia; en sus manos descansa el Nobel de las letras hispanas; es la Gran Dama de América.

 

Su verso resplandece, se hace eco:

 

Isla mía, ¡qué bella eres y qué dulce!

Isla fragante, flor de islas:

Tenme siempre, deshoja una por una

Todas mis fugas. Y guárdame la última

Bajo un poco de arena soleada.

¡A la orilla del golfo donde todos

los años hacen un misterioso

nido los ciclones!

 

 

Allí, en el cementerio de Colón, en La Habana, en la tumba familiar, reposa su cadáver esta Reina del verso y las letras iberoamericanas; Señora de la poesía; a quien España rendirá el tributo que siempre merece, mas si su nombre lo distingue una institución cultural como la que quedará oficializada el 25 de noviembre de este año en Túnez.

 

BENNY MORÉ, EL SINSONTE LAJERO

BENNY MORÉ, EL SINSONTE LAJERO

Por Luis Machado Ordetx

LAJAS.- CIENFUEGOS.- Cuba.- El sepulcro de Benny Moré, en el poblado de Lajas, no sólo alberga la osamenta del más genial de los músicos populares de Cuba, sino también constituye el primero que en la Isla es declarado Monumento Nacional, y de ahora en adelante adquiere categoría de protección patrimonial; merecimiento que atestiguan los valores perdurables que distinguieron a ese artista nuestro en la una sonoridad que caracterizó a su banda gigante, así como  la voz y el sello inconfundibles que tipificaron las más notables composiciones e interpretaciones de ese ídolo de habla hispana en la segunda mitad del pasado siglo.

 

La tumba de Maximiliano Bartolomé Moré, el Bárbaro del Ritmo, fallecido  en La Habana  el martes 19 de febrero de 1963, con solo 43 años de edad, está revestida en mármol gris, y tiene en la parte superior una cruz a relieve y en la posterior, en letras doradas se distingue un estribillo inconfundible que da título a una de sus composiciones antológicas: «Lajas, mi rincón querido, pueblo donde yo nací», dedicada a su terruño.

 

Allí van los devotos del cabildo de Los Congos, los amigos, los descendientes y también los admiradores de un músico popular que hizo concluir en su estro artístico particularidades de la trova tradicional cubana, del son, el danzón y los timbres en boga, con temas en los que enaltece a la guajira, la grandeza de la mujer, los pueblos más significativos de la Isla, y el inconfundible amor o la pasión abrigada por sentimientos poéticos extraídos de los ancestros africanos y españoles.

 

Junto a la declaración de la Comisión Nacional de Monumento (CNM) del Ministerio de Cultura de Cuba, no solo se distingue al recinto funerario del Bárbaro del Ritmo en el cementerio de Lajas, sino también como sitios protegidos relacionados con la niñez, la juventud temprana y el desarrollo ulterior de la música de este artista, entre los que destacan el casino de los Congos -con sus toques de Macuta-, la escuela donde cursó los primeros estudios, el Café Cuba, la estación ferroviaria y la vivienda que mandó a construir a su madre luego de agenciados los primeros ingresos monetarios como compositor e intérprete consagrado en el plano internacional.

 

 

Hasta el domingo sesionan en Lajas, provincia de Cienfuegos, a 240 kilómetros al sudeste de La Habana, actividades culturales y un coloquio teórico en ocasión de celebrarse en xviii Festival Internacional de Música Popular «Benny Moré», en el cual intervienen el intérprete Augusto Enríquez, uno de los máximos difusores de la obra compositiva del Sinsonte Lajero, así como el sonero Adalberto Álvarez; y se desarrollarán acciones danzarias, del folklore congo, yorubá y campesino, tres líneas artísticas que confluyen  en el mensaje literario de las vocalizaciones del Benny, el más singular de los cantantes cubanos por sus sólidas repercusiones en artistas que le sucedieron en el tiempo.