Facebook Twitter Google +1     Admin
El Caribe, por su inspiración, enaltece la Historia y la Cultura

LEGENDARIO SAN JUAN DE LOS REMEDIOS

20150626062559-aldabas-de-san-juan-de-los-remedios-joyas-arquitectonicas.jpg

Por Luis Machado Ordetx



 

              «[…] No vivimos tiempos de individualismo y dispersión, sino de

               junta y empuje».1

                                                                          Jorge Mañach

 

 Remedios es un ¿misterio?, y un laberinto pródigo de historias que apuntan, según su fundación, hacia el primer cuatro del siglo xvi, criterio más aceptado el año 1515, momento del medio milenio que entronca con la octogenaria sentencia del polémico sagüero, quien luego de escribir la crónica «El pulso de la provincia» y recibir una réplica del entusiasta Othón García de Caturla, resaltó particularidades de la Octava Villa de Cuba, un punto de ebullición de culturas e instituciones legendarias.

 

Desde aquel cacicazgo de Zavana o Zavaneque, visitado en las exploraciones de finales de 1513 por Pánfilo de Narváez, Juan de Grijalba y el Padre Bartolomé de las Casas, y la carta de relación remitida al monarca español por Diego de Velázquez, en abril  del siguiente año, confusas hipótesis de investigadores mencionan los arranques históricos a partir de la conquista y colonización.

 

 No por gusto, con el reconocimiento de las particularidades de ese pueblo, el colérico Mañach, precisó que en «reyertas de vecinos se le fue a España por mucho tiempo la sangre que la nación necesitó», y resaltó que allí, en ese territorio villareño, se demostró con fiereza cómo lo «que uno no solo puede hacer, dos pueden» en la indagación, hasta el presente, del primer asentamiento poblacional.

 

En Santa Cruz de Vasco Porcallo, en un inicio, y después en tierra adentro Santa Cruz de la Zavana del Cayo, y por último San Juan de los Remedios de la Sabana del Cayo, recordó Joaquín Giménez Lanier en su profuso artículo «Una villa que no quiso desaparecer», que según Antonio J. Valdés, otro de los primeros historiadores de Cuba,  que “después de Sancti Spíritus, y de las otras  cuatro villas, Bayamo, Santiago, Puerto Príncipe y Trinidad, se fundó Remedios en la parte Norte, y el 25 de Julio de 1515, la Villa de San Cristóbal de la Habana, en la costa Sur”, pero en esto no están tampoco de acuerdo la mayor parte de los historiadores».2

 

También Ignacio José de Urrutia y Montoya, expresó que «No hacen Herrera ni los demás historiadores clara mención del tiempo en que se fundaron las villas de La Habana y San Juan de los Remedios, expresando solo aquel en su descripción de las Indias, Capítulo 6to. Que lo fueron poco después que las mencionadas villas primitivas». 3

 

                                       EL  FEUDO ¿PARTICULAR?

 

Con Porcallo de Figueroa se define la estancia del colonizador. Sin embargo, no hay referencia, al término de 1513, de su nombre en la avanzada de la expedición española. Hay conocimiento de la intervención cruel en Baracoa, San Salvador de Bayamo, Puerto Príncipe, Trinidad y Sancti Spíritus. Antes de fallecer, en octubre de 2009, Rafael Jorge Farto Muñiz, habló con entusiasmo por dirimir de manera científica las disputas  existentes entre asiento y fundación de su localidad, puntos discordantes entre historiadores cubanos.

 

Detalló la condición de Octava Villa, y segunda en jerarquizar la condición «de pueblo español» en Cuba. Incluso, dijo que «desde épocas remotas se festejó el aniversario partiendo de 1514, supuesta  fundación. En 1983 se trocó por aquella de 1524, y tres años después por la de 1515», momento autorizado para la celebración de los cinco siglos de existencia hasta que aparezca fundamentos históricos de apunten lo contrario.

 

En una “Nota Final”, a las Cosas se Remedios (1932), de Facundo Ramos y Ramos, dos hermanos, incansables investigadores, Carlos A. y José A. Martínez-Fortún y Foyo, plantearon que el «3 de Mayo de 1514, confirmó Vasco Porcayo de Figueroa, la fundación de SANTA CRUZ DE VASCO PORCAYO, visitado y descubierto en 1513, posesionándose de todas sus tierras y convirtiendo el pueblo indio Carahaté […] en una estancia de su propiedad, por la abundancia de su casabé y otras riquezas», según lo recogido por Juan López de Velasco en sus Crónicas de 1571-1574.

 

Farto Muñiz, por supuesto, partió, como otros estudiosos remedianos, de la “Relación o extracto de una carta que escribió Diego Velázquez, Teniente de Gobernador de la Isla Fernandina á S.A.”, lo cual le condujo a sustentar que «el nacimiento de San Juan de los Remedios, como pueblo eminentemente español, se produjo con anterioridad a muchas de las de las fundaciones de las “siete primeras villas”, y su iglesia, esencia última de la conversión a la religión católica, data de agosto de 1515».4

 

No obstante, la villa y sus orígenes no están en la relación de las primeras fundadas hasta 1519, momento del asiento definitivo de La Habana. Ya sean 1513-1515, o 1520, San Juan de los Remedios constituye la Octava en surgir, y tal como insistieron los hermanos Martínez-Fortún y Foyo al comentar aspectos del Escudo de la Ciudad, habrá que persistir hasta tanto en muchos rumbos investigativos para arribar a una conclusión definitoria. Por tanto,  más allá de las interpretaciones, o la carencia de un dato u otro, celebramos ahora el medio milenio.5

 

Un feudo particular, exclusivo, tuvo Porcallo de Figueroa en Remedios. Fue su “Villa Escondida”, dijo Farto Muñiz, quien corroboró la existencia de Ayuntamiento en 1545, según acotó José A. Martínez-Fortún y Foyo, aunque la primera noticia de formación del cabildo remediano existente es de 1578.

 

Ya el territorio disponía de iglesia, y desde inicios del asentamiento de españoles  y población originaria, en un encuentro singular, veneraron el madero de la Santa Cruz, y comenzaron a recibir constantes ataques de corsarios y piratas, según las apreciaciones de la visita pastoral del obispo Juan del Castillo, efectuada años antes.

 

En consecuencia, apuntó el historiador, el «surgimiento de la Villa se omite en obras contemporáneas de Historia de Cuba, o se incluye la fundación en época posterior a lo que indica el orden en que fueron apareciendo esas primeras vecindades en la Isla».6

 

Porcallo se apropió de la parte más próxima al cacicazgo de Camagüey. Fomentó una vasta estancia, y la convirtió feudo privado, dependiente durante largo tiempo de Sancti Spíritus, lugar tenía cabildo y era el máximo representante.

 

La ausencia de documentaciones históricas que expresen la fecha de fundación, condujo a la oscuridad de interpretaciones, y a hipótesis diversas. Nadie negará que San Juan de los Remedios, ahora Remedios, o como su nombre inicial, Santa Cruz…, es por derecho la Octava Villa,  y figura entre los primeros pueblos surgidos hace cinco siglos.

 

Eso constituye un mérito de exclusividad, tal como aclararon los hermanos Martínez-Fortún cuando precisaron, a partir de los apuntes de Facundo Ramos y Ramos, la existencia de una «historia antigua que recordar al mundo y un escudo de armas antiquísimo que demuestra lo limpio y esclarecido de su abolengo».7

 

                                       CIUDAD COLONIAL

 

 Remedios, al igual que Trinidad y Sancti Spíritus, son tres excepciones  en la región central, declaró el arquitecto Enrique Cayado, en agosto de 1936, fecha de un amplísimo recorrido para “calar”  el significativo sello que legaron sus fundadores a generaciones perspectivas.

 

Habló con admiración del trazado irregular de la población, sitio que «pudiera considerarse como radial, ya que sus principales calles […], curvas o torcidas, con altos sardineles, alineaciones interrumpidas y tejadillos salientes son atractivos y despiertan tanta curiosidad que, a pesar de su burla a las reglas geométricas y a los amantes del cartabón, las encontramos bellas y sugestivas».8  

 

Sintió admiración por la plaza, única en Cuba con dos santuarios católicos, y donde se «levanta coquetona y bonita   la iglesia del Buenviaje, cuya reconstrucción, después de haber sido destruida por un incendio, data de 1865 […], y existe un púlpito de grandes proporciones, con tallas e inscripciones muy notables, que tanto por su tamaño como por su estilo, es algo extraño a nuestras iglesias y quizás a las del continente y hasta a las españolas».9

 

Siempre se fijó en las edificaciones, y de las joyas históricas que rodearon aquella plaza central, donde se «aprecia siempre algún detalle o pequeño rincón, de interés para el arquitecto y para el investigador, artista o historiador».10

 

Otro proyectista, Aquiles Maza, extasiado, escribió un enjundioso estudio de las “Características más notables de la Parroquial Mayor de San Juan de los Remedios”, aquella que en 1691 hizo pronunciar a Diego Evelino de Compostela, obispo de esta Isla de Santiago de Cuba, Jamaica, la Florida, y del Consejo de su Majestad el Rey, que allí había un “santuario hermoso”, por la magnífica decoración policroma de su techo.

 

Ahí está la Parroquial, que «en su mayor parte, o sea, las tres fachadas y los techos de sus naves hasta los arcos del presbiterio son de principios del siglo xvii. Las arquerías interiores son de algo después, pero siempre del mismo siglo […], desde que se erigió en el lugar que hoy ocupa, fue de tres naves, y es una de las más antiguas de la Isla y quizá la primera que se construyera con esa característica».11 

 

Por su mítica resistencia ante corsarios y piratas, de los sucesivos tres traslados —del sitio originario a tierra adentro—, incluso contraria a aquella disposición de Severino de Manzaneda, cuando ordenó el 25 de enero de 1690, «desarraigarse aquella población de casi dos siglos de existencia para que todos los vecinos se trasladasen a Santa Clara […] bajo la pena de quinientos ducados de multas y dos años de destierro en la Florida»,12 hubo, en principio, una ciudad que enalteció la historia y la cultura cubana desde los confines de cualquier tiempo, y juntos, como afirmó Mañach, hombres y mujeres   pugnaron siempre por propagarla al mundo.

 

NOTAS

1- «Pro-Remedios», epistolario cruzado entre Othón García de Caturla y Jorge Mañach, en El Faro, 3(217):1, Remedios, lunes 20 de febrero de 1933.

2- Joaquín Giménez Lanier: «Una antiagua Villa que no quiso desaparecer», en El Faro, 13(1062):1, Remedios, jueves 28 de enero de 1943.

3- José Ignacio Urrutia y Montoya: Teatro histórico, jurídico y político militar de la Isla Fernandina de Cuba. Tomo I, Libro 2do. Cap.vi, p .80.

4- Fragmento de una entrevista inédita hecha por el autor en 2006.

5- Cfr. José A. M. Fortún y Carlos A. M. Fortún: «El Escudo de Remedios», en El Faro, Remedios, 2(178):2,  jueves 29 de septiembre de 1932. 

6- Idem.

7- Idem.

8- Enrique Cayado: «Ciudades Coloniales-Remedios», 6(563):1;3, en El Faro, Remedios, lunes 24 de agosto de 1936.

9- Idem.

10- Idem.

11- Aquiles Maza: «Características más notables de la Parroquial Mayor de San Juan de los Remedios: Ensayo de su valor artístico», en El Faro, 15(2031):1;2, jueves 23 de marzo de 1945.

12- Joaquín Giménez Lanier: «Una antigua Villa que no quiso desaparecer (II)», en El Faro, Remedios, 13(1063), jueves 4 de febrero de 1943.

Comentarios > Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.



Ms

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris
Plantilla basada en el tema iDream de Templates Next