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CULTURA Y SOCIEDAD CONTRA TODA CARICATURA

CULTURA Y SOCIEDAD CONTRA TODA CARICATURA

 

Por Luis Machado Ordetx

 

Durante noviembre y diciembre, escritores y artistas villaclareños se sumaron a fuertes discusiones en torno a contrariedades cruciales de la vida interna de la UNEAC, abocada el próximo 9 de enero al cónclave territorial, y a los análisis de aquellos aspectos institucionales y de la sociedad que repercuten de manera positiva o negativa en el sostenimiento de nuestra identidad cultural y la forma de ser o expresarnos con autodeterminación, como cubanos inmersos en la apropiación de una espiritualidad única.

 

No hubo quejas o reclamos materiales, detalló en ediciones anteriores Vanguardia, al reseñar los debates suscitados en las 8 comisiones de trabajo -Cultura y Turismo, Economía de la Cultura, Política cultural en los medios masivos, Relaciones con los jóvenes artistas, Trabajo cultural comunitario, Cultura y Sociedad, y Ciudad, Cultura y Arquitectura-, y tampoco se desataron peticiones de ese tipo en las reuniones de sus cinco filiales integradas por 319 miembros.

 

Cada cual expresó su parecer; incluso organismos con incidencias en los pronunciamientos tuvieron receptividad ante honestos señalamientos sustentados allí para afianzar los destinos inalterables de la sociedad civil cubana.

 

Tal como el año cierra, y ante las expectativas que abre el próximo con la realización, a mediados del primer semestre, del Congreso que aunará a la intelectualidad de todo el país en el trazado de rumbos y estrategias que impulsen la defensa de la labor reflexiva y crítica que demanda la Cultura, nuestro semanario intercambió pareceres con Antonio Alberto Pérez Santos, presidente de la UNEAC en Villa Clara, y tomó el pulso de los principales acontecimientos que trascenderán en lo adelante.

 

Del diálogo se desprende la pregunta: ¿cuáles son los principales aspectos que llevará la discusión de enero a la asamblea?

 

- La batalla del Congreso está ganada, y las cuestiones abordadas, mostraron hondura; digamos profundidad de análisis de la sociedad y aspectos del sistema institucional de la Cultura, y los artistas y escritores convergieron que a los documentos fuera ese  espíritu.

«Ese es un reto, y el otro  que el encuentro no sea una caricatura de lo que ya se dijo; que tenga idéntico nivel de examen y transparencia; y en esencia el sistema institucional de la Cultura y de Gobierno, permanentes en los debates,  salieron fortalecidos, y se habló de renovación, lo que ayuda a unos y a otros, en particular a la sociedad cubana

 

Sin embargo, aspectos económicos y sociales no estuvieron ausentes de la mirada crítica de la intelectualidad villaclareña. ¿Cómo ayudan ustedes a resolver los problemas?

 

-Los debates fueron duros, sin hipercriticismos, y todo se expuso con mucha claridad, como se observó en aspectos dirigidos a Educación, la dirección de la UJC, la Brigada José Martí de Instructores de Arte, y todos sintieron una motivación fuerte, de receptividad y comprensión, para encausar  entre todos los problemas de la sociedad. Eso ayudó mucho a  los que intervinieron en las sesiones.

«Los aspectos debatidos tienen que convertirse en programas de trabajo, y de alguna manera de asesoría para el buen Gobierno; y la misión fundamental de los intelectuales -y de la UNEAC-, específicamente, en este momento, es ayudar a la dirección de la Revolución a hallar rumbos, a verlos y en orientar nuestra actividad hacia  la sociedad y la cultura en general. Esa es la misión que tenemos nosotros o que tienen los artistas: enviar direcciones y estructurar  un sistema de trabajo a partir de la intervención del Partido y el Gobierno, con el propósito de evaluar en qué hemos avanzado a partir de estos rumbos y direcciones brindadas por los artistas y escritores.

 

«Se ha hablado, y algunas personas comentan, la necesidad de refundar la UNEAC. Eso es un error, porque la organización solo está necesitada de renovación. No es menos cierto que su vida interna sufrió traumatismos en los últimos años; diez sin realizar un Congreso, y eso constituye un trauma para una organización donde el pensamiento y la circulación de ideas son tan importantes.

 

«Representa diez años sin que se produzca el cónclave fundamental donde se debaten y se trazan las políticas y las estrategias de combate y de trabajo de una organización; es demasiado tiempo, y la UNEAC requiere  reformular su incidencia en la sociedad, pero no refundarse.

 

«Habría, si hablamos en este sentido, de refundar todo el sistema de instituciones de la sociedad cubana, y la UNEAC, como el resto de ese sistema institucional de la sociedad cubana, necesita su renovación y cambios que la hagan más revolucionaria y que la hagan más práctica en la vida actual, en la coyuntura internacional y propia del país de hoy

 

A partir del Congreso será decisiva la mayor intervención de la intelectualidad en la vida social. No quedará un área o una esfera en la que dejen de participar.

 

-Sí, es cierto. La organización siempre ha ayudado en el terreno de la sociedad a encontrar vías para enfrentar dificultades. Desde el Congreso pasado, en 1998, la dirección de la Revolución iba madurando cuestiones referidas a la marginalidad, el racismo, la discriminación por géneros, y el cónclave fue determinante en la solución de problemas; pero luego la vida interna de la UNEAC se fue desarticulando y por supuesto no formó parte de una manera activa y evidente de los cambios y proceso que orientó y encaminó el país. El reto fundamental es formar parte activa de esos cambios y procesos

 

En el sentir de Pérez Santos, y de toda la intelectualidad cubana, cotejo precisamente, lo dicho por Fidel en aquellos tiempos difíciles de 1993: «Lo primero que hay que salvar es la Cultura», razón de ser de nuestra existencia como pueblo, y de una soberanía inalterable que, paso a paso, tiende al mejoramiento de todas sus esencias legadas por los antepasados y afirmadas en el presente.   

 

CAMINO A LAS CUATRO DÉCADAS Y...

CAMINO A LAS CUATRO DÉCADAS Y...

 

Por Luis Machado Ordetx

Melaíto, con sus humoristas y colaboradores, desde el centro de Cuba, camina dispuesto a conquistar el mundo sin que exista un detenimiento posible. No importan los soportes -impreso o digital-, para que aparezcan ahora sus expresiones gráficas, artísticas o textuales en una afirmación que los valida aún más. El jueves pasado tocaron el rumbo hacia las cuatro décadas de presencia entre los lectores, y confirman que por mucho tiempo estarán en circulación internacional para el convite de la gracia, la reflexión, el debate, la crítica y el reconocimiento de nuestra idiosincrasia y Cultura.

 

Ese día fue un magnífico momento: ¿quién lo duda? No sólo hubo recuentos e historias sobre los fundadores, entre los que siempre se mencionará a los dirigentes políticos Alfredo Nieto Dopico y Arnaldo Milián Castro, considerados bujías inspiradoras, y de la ayuda de colegas habaneros.

 

También surgieron exposiciones, premiaciones, y diálogo especial que vino de un amigo y hermano de combate: el caricaturista Gerardo Hernández Nordelo, uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos, injustamente preso en cárceles de los Estados Unidos, por conducto de Alicia Jrapko -organizadora junto a su esposo, el fotógrafo Hill Hackwell, del Comité Nacional Free The Five, empeñados en demostrar que «Un mundo mejor es posible-, hizo llegar un mensaje de felicitación por el onomástico de la publicación villaclareña.

 

Desde la prisión federal de Lompoc, en California, dice Jrapko que Hernández Nordelo le expuso: «!Felicitaciones a todo el personal de Melaíto en ocasión del 39 aniversario y que sigan cumpliendo muchos más!», y en su texto, indica la luchadora norteamericana: «Gerardo me pidió que les dijera que recibió el artículo Cinco colegas ¡Y NINGUNO ESPÍA!», escrito por Rayma Elena Hernández en la edición número 13 de Vanguardia, correspondiente al sábado 3 de noviembre de 2007.

 

Al final subraya: «Les desea lo mejor para el 2008, que sea de grandes avances para todas las causas justas y además sus Felicitaciones en un nuevo aniversario de la Gloriosa Revolución Cubana, y me pidió, además que les diga: ¡Venceremos!», afirmación que alegró a los reunidos en ExpoCentro, en Santa Clara, recinto que acogió la apertura de «MEGA humor, 2007», la más amplia muestra de humorismo inaugurada en el país, según declaraciones de colegas de Palante y DDT.

 

Antes, en la Casa de la Ciudad se abrió otra similar, contentiva de unas 200 obras de humor erótico enviadas por 106 autores de Iberoamérica, entre los que están reconocidas firmas de humoristas del semanario Jueves y el periódico El País, ambos de España, así como de Colombia, Argentina, Ecuador y Brasil.

 

El colofón de anteayer surgió con la premiación y apertura del Séptimo Salón de Humorismo Gráfico, Erótico y General -auspiciado por la UNEAC y Melaíto-, al que concurrieron 19 autores cubanos y más de un centenar de obras que convierten a Villa Clara en capital de la risa y la impresión artística.

 

El jurado presidido por Viñas Alfonso, tras evaluar la fineza del humor, entregó el primer premio del apartado erótico a Pedro Méndez Suárez, y en la categoría de general a Félix Adalberto Linares Díaz, mientras el Consejo Provincial de las Artes Plásticas dio su veredicto al conjunto de piezas elaboradas por Martiel Carrillo Ramírez.

 

Durante dos días, a la ciudad concurrieron rúbricas nacionales del humorismo cubano, y aquí quedó establecido que, en las exposiciones abiertas para el disfrute público, hay más de 700 obras artísticas con las cuales se define al territorio como el organizador de la mayor muestra, tanto en cantidad como en calidad, que oficializa el país en la historia del género.

 

No por gusto Melaíto cuenta con un colectivo que lo distingue, y un probado prestigio profesional que augura, para diciembre de 2008 cuando arribarán a las cuatro décadas de fundados, un extenso convite internacional con la risa y la caricatura, muestra que también realza al cubano en su expresión nacional de ser e identidad.       

DANZA DEL ALMA: AFIRMACIÓN DE LA CIUDAD

DANZA DEL ALMA: AFIRMACIÓN DE LA CIUDAD

 

Por Gloria Matamoros Díaz

 

Doce años de constituida tiene la compañía Danza del Alma -dirigida por el coreógrafo Ernesto Alejo Sosa-, y su suerte aún se reafirma dentro de los escenarios nacionales, incluso foráneos, en ese andar del movimiento y el juego misterioso del cuerpo, en los cuales el bailarín se abandona, por fuerza, al delirio de los  músculos, la sangre y la epidermis que refulge como un relámpago creativo de la composición dramática.

 

Innumerables son los premios y reconocimientos obtenidos -además de la congratulación que trasladan a la ciudad-, al contar con el privilegio de artistas que se complacen en hacernos meditar, reflexionar y soñar a partir  del discurso de las  descripciones fundamentadas en torno a los problemas universales del hombre.

 

A pesar de los lauros, y los que están por llegar, tras la culminación ahora de la Tercera Temporada «Para Bailar en Casa del Trompo»,  Danza del Alma está, desde los inicios en que se gestó, con un anhelo a cuesta: sobreponerse a la desoladora e incómoda circunstancia de no poseer un espacio propio, donde desplieguen sus jornadas de trabajo y descargar equipajes.

 

Agregaría interminables ensayos y sesiones de entrenamiento corporal, hasta llegar al acabado de todo ese esfuerzo físico y espiritual que se convierte en historias con la mirada de un público ávido en la búsqueda de  las respuestas dejadas por los bailarines.

 

Los cálculos emprendidos para otorgarle una sede, un local mínimo, no son nada excusables, aunque se tienen en cuenta, sobre todo por lo que representa la compañía para la ciudad y el país.

 

Ahora, a punto de cerrar la Tercera Temporada «Para Bailar en Casa del Trompo», una de las más prestigiosas y prolongadas de todas las realizadas en Cuba, traigo la reflexión, para que en algún paraje de Santa Clara, nuestra mirada tropiece con un rótulo que anuncie: Compañía DANZA DEL ALMA, pase y contaré una historia con la gracia del cuerpo en movimiento artístico.

LITOGRAFÍAS DE LAM

LITOGRAFÍAS DE LAM

 

Por Luis Machado Ordetx

 

La otrora Villa del Undoso arribó el pasado sábado a los 195 años de fundada, ocasión en que el fantástico Wifredo Lam, el surrealista universal, el recreador de la mitología, del contexto caribeño y  de la historia de nuestros ancestros, nuevamente recorrió como un fantasma las amplias calles colmadas de bicicletas, el transporte individual que allí, al igual que Cárdenas o Caibarién, constituye un atributo insustituible de la psicología y la idiosincrasia de esa gente sencillísima de trato y de gesticulación en el andar por los sombrajos de las plazas o de las amplias aceras.

 

En la céntrica Galería de Arte sagüera, por iniciativa de Alexis Leyva Machado (Kcho), se exhiben desde comienzos de semana las 12 litografías que hizo Lam en 1976, inspirado en el cuento «El último viaje del buque fantasma», texto en que Gabriel García Márquez recreó, como en sus novelas, la ensoñación de la realidad prendida del realismo mágico.

 

En 1978 esas piezas se mostraron a los cubanos en el Museo de Bellas Artes, de La Hababa, y  luego fueron apreciadas en Barcelona, España, lugar donde permanecieron durante tres décadas, para en el presente, sustentar junto al personaje narrador de García Márquez: «Ahora van a ver quien soy yo,  se dijo, con su vozarrón de hombre, muchos años después de que viera por vez primera el trasatlántico...», porque ante el mundo el chino pintor nuestro aún tiene cosas que declarar en su lucha «silenciosa» frente a los males que asfixian al hombre.

 

Las flechas en vuelo, como recordando las historias de corsarios, piratas y filibusteros por nuestros mares, y tal vez el momento del mítico enfrentamiento entre Gilberto Girón y Salvador Golomón, en Espejo de Paciencia, de Silvestre de Balboa -expresión inicial de la Literatura Cubana-, aparentan la máscara de caballo,  la significación de los orishas, la historia de las ciudades convertidas en fortalezas, y también el jolgorio de las idiosincrasias que afianzan el Caribe y las islas que lo nutren.

 

Allí, otros siete artistas cubanos exponen una muestra representativa de todo lo que lega la obra de Lam, fuente inspiradora de Ernesto Rancaño, Vicente R. Bonachea, Eduardo Abela, Sándor González, Ibrahím Miranda, Javier Guerra y el propio Kcho, en esa manera particular de perpetuar a un Maestro Inmortal.

 

UNA JOYITA DE CMHW

UNA JOYITA DE CMHW

 

Por Eloy Montenegro Martínez

 

Talento, creatividad, y mucho oficio se requieren para mantener durante  37 años un espacio radial dedicado a los niños: cumplido necesario a «Pañoleta Azul», programa que se roba el show del amanecer y despabila a toda la familia villaclareña.

 

Es una joyita de CMHW, concebida en 28 minutos de transmisión, en la cual hay una andanada de canciones, trabalenguas, historias y adivinanzas, así como exhortaciones al buen humor, a los mejores  sentimientos y hasta un poco a la energía requerida en el enfrentamiento de la cotidianidad.

En su  contra se aluden reparos dramatúrgicos, temas no ajustados al perfil, reiteraciones de contenido y falta de actualización  en las sugerencias musicales.

 

Sin embargo, los sondeos de audiencia, y sobre todo la entrega de sus protagonistas, hacen palpable su efectividad y echan por tierra los laberintos formales.

 

Rogelio Castillo, su director, insiste en una idea: su brújula es José Martí, pues a los niños hay que mostrárselo todo, para «que el conocimiento les llegue con naturalidad, sientan el halago por sus descubrimientos y se enamoren  del placer de hallar lo desconocido».

 

Por eso diseñó «Pañoleta...», con un esquema dramatúrgico  en función de  sus derroteros: una primera parte ágil, dinámica, chispeante, donde se recrea cualquier tema en las voces de la Tía, el Espantapájaro, los Guías  y el Payaso, sutil evocación al Mago de Oz, a Trompoloco, y a quienes nos acompañaron durante la niñez por las sendas de la inocencia.

 

Es un recurso eficaz para  fantasear la inmediatez, y constituye una técnica reformulada por Bretch, propia, además, del espectáculo circense y la historia del teatro asiático.

 

El segundo fragmento de la estructura descansa en un relato seriado que busca  los clásicos del género, y precisamente en ese aparente divorcio, algunos no perciben que desde  las siete en punto de la mañana, el espacio atrapa por un «no rotundo» a todo aburrimiento.

 

La calidad actoral, la precisión de los efectos y el diseño sonoro, posibilitan admirar la titánica labor de «Pañoleta azul» en sus casi cuatro décadas al aire, al reafirmarse como mezcla de arte, conocimiento de la psicología infantil, dominio del lenguaje, y además, envidiable estrategia de publicidad.

 

¿Cómo explicar que todavía los adultos despertamos junto a los pequeños prendidos de esa historia de infancia a la que también recurrieron nuestros padres dispuestos a abrazar la fantasía? Entonces, claro, «No nos  convertirnos en ranas».

 

 

 

EVOCACIÓN A NÚÑEZ RODRÍGUEZ

EVOCACIÓN A NÚÑEZ RODRÍGUEZ

 

Por Luis Machado Ordetx

 

Macho Tumba-Coco, es un hombre que pertenece a la vida real de Quemado de Güines, y al evocarlo en la dilucidación de un trámite legal, sirvió al escritor Nicasio Vicente Vázquez González para componer la crónica periodística que mereció el Premio del concurso «Enrique Núñez Rodríguez», instituido con carácter anual en su segunda convocatoria, y a a la que se enviaron cerca de 200 textos literarios.

 

Allí en Quemado de Güines, tierra natal de Núñez Rodríguez [1923-La Habana, 2002], situada en la porción noroeste de Villa Clara, estaba Ignacio Arredondo Lombera, «Tumba Coco», un ex pelotero local centro de la historia recreada por Vázquez González -economista de profesión-, quien al escribir destila ironía y humor costumbrista, entre ficción y realidad, para engalanar el lenguaje propio de los hacedores de un género que se mueve entre la observación y la reconstrucción periodística y la literatura.

 

Con 63 años de edad, el galardonado tiene más de 50 textos escritos, entre crónicas, noveletas, ensayos históricos y literarios, inéditos casi todos, aunque algunos están publicados en www.   http://rodolfoaleman.blogia.com/, sitio digital al que acude para dar a conocer parte de su amplia producción literaria tras conseguir el pasado año una mención en este certamen, y ahora el lauro mayor con la crónica «Macho Tumba-Coco», en concurso auspiciado por el Instituto Cubano del Libro, el periódico Juventud Rebelde y la Dirección Provincial de Cultura en Villa Clara.

 

La periodista y escritora Marta Rojas, presidente del jurado, integrado, además, por sus colegas José Alejandro Rodríguez y Rosa Miriam Elizalde, destacó que intervinieron trabajos enviados desde diferentes lugares del país, y de acuerdo con el criterio de selección, la calidad y lo reñido de la selección obedeció a que Núñez Rodríguez tenía un amplio poder de convocatoria humorística y profesional, probada en la radio, la prensa escrita y la dramaturgia de corte costumbrista, hecho que muchos de los escritores o sus aspirantes, desean lograr en la reconstrucción de la realidad social.

 

En el parque José Martí, sitio del emblemático Guajirigallo, atributo escultórico de la localidad, y en las proximidades del busto que perpetúa el genio literario de Núñez Rodríguez, según la inspiración artística de José Ramón de Lázaro Bencomo (José Delarra), se realizó este martes en la tarde la premiación del concurso, y las menciones correspondieron a José Manuel Canino, Gerardo Rey Fernández, Juan Antonio Michelena, Ciro Benemelis Durán, Manuel Antonio Morales, Catalina Figueroa Marrero y Silvio R. Jova.

 

A Quemado de Güines, próximo a cumplir en 2008 los 340 años de fundado como territorio -segundo en antigüedad en Villa Clara, después de San Juan de los Remedios, octava Villa de Cuba-, y situado a unos 280 kilómetros al noroeste de La Habana, concurrieron escritores y literatos, así como autoridades políticas, gubernamentales y del sector de la Cultura, con el propósito de intervenir en la premiación y rendir recordación a Núñez Rodríguez, un creador de esencias populares y cubanas.

 

 

EL ALMA ROBUSTA DE LA PATRIA

EL ALMA ROBUSTA DE LA PATRIA

 

Por Luis Machado Ordetx

 

Escribió Martí: «Es necesario poner de moda la virtud», tal vez dispuesto a remarcar en 1892, en texto dirigido a Ángel Peláez, esa esencia que, desde principios del siglo antepasado, tonificó el desvelo de aquellos hombres que, en comportamientos e ideas, expusieron el rumbo de la Cultura -derrotero proseguido ahora y siempre-, dentro del empeño por insuflar y prender el alma robusta de la  Patria.

 

En ansias de libertad y enaltecimientos, no existen manifestaciones prácticas o teóricas en que la insularidad, la idiosincrasia, y también su defensa -al costo del precio justo de la vida-, dejen un instante de resurgir en las radiaciones de la manera de ser y de expresarnos en los contenidos, signos y atributos de una Cultura acumulada por los tiempos.

 

Precisamente, en «La aventura de Orígenes», Cintio Vitier indicó tres lustros atrás, en la evaluación de la revista y la generación providencial de Lezama Lima que: «[...] la fe en la capacidad de la cultura cubana para salvar la identidad nacional y la dignidad de la Patria, fue que hizo posible [...] el fortalecimiento de las artes, la poesía, la investigación histórica y la etnografía...», apreciadas en los registros significativos y pertinentes a todo hombre nacido en estas tierras.

 

Era el decir y la prédica de Fernando Ortiz: el cubano crece en expresiones y modos de comportarse dentro de un acto inequívoco que lo convierte, como refrendó Martí, en «[...] comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas», establecidas dentro del canon del espíritu liberador.

 

Somos unos y no otros en la conducción de los destinos propios y trascendentes; territorios en los que estriba el peso de la Cultura y el hacer de la Patria esa cima de la historia propagada desde el campo del pensamiento y la acción.

 

El Héroe Nacional precisó que «[...] Sólo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad», particularidad que distingue el tránsito de un pueblo a  la historia de cualquier época, dimensión altísima de la Cultura que a todos cobija por igual en medio del Verde Caimán que nos ampara.

 

!CRÍTICOS!

!CRÍTICOS!

 

Por Luis Machado Ordetx

 

Con debates críticos, fundamentados en la pureza de la cultura cubana y su trascendente desarrollo, y otros referidos a los mecanismos burocráticos que limitan las potencialidades creativas de artistas e intelectuales, cerraron estos días sesiones de las cinco comisiones de trabajo organizadas en Villa Clara, previas al vii Congreso de la UNEAC, previsto efectuarse aquí en enero, mientras en abril será el ámbito nacional.

 

No hubo intervención para solicitar atenciones, más allá de aquellas que no existen en la agilización de pagos por derecho de autor, las trabas en  reglamentaciones bancarias, los descontroles en comercializaciones ejecutadas por el Fondo Cubano de Bienes Culturales -con subproducciones alejadas de la jerarquía artística-, la carencia de espectáculos nocturnos de solidez y prestigio, así como dificultades en la actualización del Registro del Creador.

 

Esas y otros planteamientos se suscitaron el sábado pasado durante la comisión correspondiente a «Economía y Cultura», última que sesionó -referidas a los Medios de Comunicación, la Enseñanza Artística, el Turismo y la Sociedad-, mientras ahora transcurren las reuniones por filiales -Artes Plásticas, Escénicas, Literatura, Música y Cine, Radio y Televisión-, en replanteos concernientes a lo que Ramón Silverio Gómez denominó «urgencia por recuperar la vida nocturna y cotidiana» de nuestras ciudades.

 

Argumentó que, a pesar de las limitaciones existentes con instituciones culturales cerradas, persisten ausencias de verdaderos espectáculos artísticos de cabaret y otras atracciones, en cambio, el talento sobra, solo que se precisan seriedad y pensamiento para emprender la cultura en todos sus ámbitos.

Pedro Méndez Suárez hizo referencia a la desactualización y congelación, desde hace años, del denominado Registro del Creador, concebido por el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, una documentación que impide a profesionales de renombre, miembros incluso de la UNEAC, a comercializar sus obras, hecho que los obliga a hacerlo a través de otros que tienen un expediente establecido.

 

La frialdad del denominado Registro, no permite nuevos ingresos por la burocracia institucional del sector de la cultura, erigida a veces en traba enfrentada al creador, se comentó.

 

Por su parte, el dramaturgo y director teatral Roberto Orihuela Aldama hizo alusión a presupuestos los bajos presupuestos asignados las entidades artísticas, definidos como de pocas posibilidades para asumir misiones de producción de puestas o reposiciones en escena, y Silverio Gómez puso de ejemplo los montajes de piezas antológicas -Odilea o Wampampiro Timbereta-, en los que recurrió con sistematicidad al concurso de amigos o de la basura para coleccionar elementos necesarios en la contextualización del entorno recreado.

 

Eso deriva en decrecimientos de las producciones, los montajes de espectáculos que carecen de solidez y en mediocridad necesitada de extirparse a causa de los facilismos que en ocasiones emprenden quienes dirigen o acometen el terreno de la Cultura.

 

En definitiva, ahí reside la responsabilidad de cada cual para solicitar  recursos materiales, válidos para que nada falle y el pueblo reciba con las entregas un producto de calidad, de prestigio y reconocimiento, tal como sustentó esta semana Sergio Corrieri Hernández, Presidente de la Comisión organizadora del Congreso de la UNEAC.