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TESOROS EN COLORES

TESOROS EN COLORES

RAITING CON FANTASÍAS

RAITING CON FANTASÍAS


Por Luis Machado Ordetx
lmachado@vanguardia.cip.cu

No dudo que sectores de audiencia radial o televisiva encuentren goces, y hasta distracciones, en esquemas humorísticos, en los cuales, de un tiempo a acá, los villaclareños tienden a removerse en una tierra movediza donde imperan signos de mediocridad amparada en conceptos conformistas del discurso comunicativo.

Tales patrones acusan a «La zambomba», dominical de CMHW, y también a la parte que corresponde al «Guateque del Mediodía», de Tele Cubanacán, por citar ejemplos que proponen términos de humor con productos ramplones y rutinarios, desprovistos de eficacia en mensajes y de valías artísticas.

El mal de fondo, al parecer, a veces, viene importado, como una copia mimética que trasciende y tipifica el doble sentido del discurso que pulula en escenarios de recreación nocturna de cualquier parte del país.

¿Dónde reside la audacia creativa que, como tromba, se aprecia en este sentido en los medios de comunicación? En ninguna parte: en la radio, aseguro, se salvan aquellos elegantes momentos que recuerdan a clásicas presentaciones del Conjunto Nacional de Espectáculos —como el reprise de Alejandro García (Virulo) el domingo pasado, y también en otras de Argelio García (Chaflán)—, por mencionar algunos, ya que en lo restante persiste el predominio de lo cursi e insustancial.

La TV villaclareña tiene similar aprecio, como el antológico «ladrido del perro adivino», mostrado el miércoles último como ruptura transicional del guateque campesino, hecho que se generaliza en cada programación de esa naturaleza. ¿Dónde seleccionan a los artistas y cómo hurgan en la variedad y calidad del repertorio vinculado al humor?

Lo cómico, dígase también sus variantes, en ambos medios está muy lejos de erigirse en violación de la armonía y de perpetuar un alto contenido social en la reconstrucción de sucesos imaginados o reales que encuentran en la risa un permanente amparo psicológico y hasta fisiológico para el individuo.

Tal vez los programas aludidos gusten a un tipo de público y las ocurrencias provoquen la carcajada. Puede, incluso, que los raiting de audiencia sean amplios y las cartas enviadas, para agradecer, sean mucho más abultadas. No lo dudo.

«La zambomba» va a la ironía como forma paradójica que viste lo cómico-humorístico, pero queda distante en la meta, al olvidar, igual que Tele Cubanacán, ese sentido legendario asignado por Schlegel —Románticos de Jena—, a ese tipo de hecho artístico: «todo debe ser broma y todo debe ser serio; todo sencillamente franco y todo profundamente fingido», dispuesto a conseguir una actitud crítica hacia lo que se ridiculiza o enjuicia.

Es hora, por tanto, de revisar ciertos moldes humorísticos que, desde escenarios nocturnos-recreativos, se injertan en la radio o la televisión local sin toques de eficacia comunicativa o artística. Necesitamos que se apele más a la originalidad y a la audacia de ese mensaje que incluye parodia, ironía, reflexión y..., pero, por encima de todas las cosas, elaborada con gusto y precisión estética.

ARTISTAS PLÁSTICOS DEL CIELO

CIFUENTES.— Reconocidas firmas de las artes plásticas contemporáneas de Cuba, aun cuando la ausencia física se erija en impedimento mayor, concurrirán el martes próximo a este territorio, primero, después de La Habana, en disponer de una galería que distinguirá en lo adelante a los más significativos hacedores nacionales de la pintura, el grabado, la escultura, la cerámica y la caricatura en los últimos 40 años.

 

Surgida con la animación del maestro Raúl Santos Zerpa, la nueva instalación que se creará aquí, fungirá como espacio permanente de exhibición de piezas donadas por Roberto Fabelo, Zaida del Río, César Leal, Eduardo Roca Salazar (Choco), Alexis Leiva Machado (Kcho), Juan Vázquez Martín y Arístides Hernández Guerrero (Ares), entre otros.

 

En relación con las muestras, Santoserpa, precisó que aparecen desde tendencias figurativas, hasta el abstraccionismo, mientras las técnicas y temáticas tienen variados espectros  visuales, lo que constituye un acontecimiento no solo del territorio villaclareño, sino, además, para todo el mundo.

 

Lejos de las grande capitales, incluso de la nuestra, así como de las posibilidades de comercialización de las obras, el altruismo de los artistas, dotará a una institución de este tipo, de un sentido especial de privilegio para el goce estétíco de un público en una localidad donde jamás se reunieron en una sola ocasión creadores plásticos tan renombrados.

 También allí será escenario especial para convocar de exposiciones con piezas pertenecientes a las últimas hornadas de la vanguardia pictórica cubana, tanto del territorio como de otras partes del país, lo que según Santosserpa,  la dotará de un sello muy particular.

BOLEROS DE ORO

Por Luis Machado Ordetx 

Otra vez llega a nuestros predios una edición de Boleros de Oro, género que desde mediados del siglo antepasado demarcó una impronta sustentadora en nuestra nacionalidad, y que desde la escritura hasta su ejecución vocal define un modo y una forma de encarar la música cubana para deleite del oído y la parsimonia escrutadora de la realidad romántica.

 

Desde que Saumell presentó el bolero-mambo «San Pascual Bailón», hasta la antológica «Tristeza», de Pepe Sánchez, a mediados de 1880, y el surgimiento de las modalidades del bolero-ranchero, bolero-mambo, bolero-rock, el bolero-chá y otras extendidas  en esa lista, se afianza la manera de hacer y del ser de nuestras cualidades culturales.

 

Ese constituye uno de los grandes privilegios de los encuentros, primero con carácter internacional —en contactos entre cubanos, españoles y mexicanos— y luego en  proliferación y difusión de valores por todo el país.

 

El cultivo de ese tipo de canción sin paternidad reconocida, el bolero, viste en cada instante una orla de Oro para llenar un espacio, no solo en la promoción, sino, además, en el examen teórico, tal como ahora promete durante el fin de semana la realización de este tipo de programa artístico e investigativo en escenarios villaclareños.

 

Acaso, quién no recuerda piezas de María Griver, Roberto Cantoral, Bobby Collazo («La última noche que pasé contigo»), Orlando de la Rosa («No vale la pena sufrir») Julio Gutiérrez («Inolvidable»), Eusebio Delfín («En el tronco de un arbol»), y otras de Rolando Vergara y Marta Valdés, hasta convertir las listas de autores e intérpretes, incluyendo a artistas locales, en interminables.

 

Ayer por la mañana se efectuó aquí la sesión teórica del iv Festival Boleros de Oro, con la particularidad de enfocar los estudios sistémicos hacia la labor de composición y vocalización desempeñada por figuras de la localidad, y entre el sábado y el domingo, en Santa Clara (Museo de Artes Decorativas, El Mejunje, UNEAC, Casa de la Ciudad, Consejo Popular Pastorita, Tabaquería LV-9, EPA Samuel Feijóo y sala de concierto Marta Abreu, en «La Caridad»), junto a Cifuentes y Placetas, acogerán a vocalistas de primera línea en la raigambre de un género que jamás muere.

 Las actuaciones de Mundito González, Millán Suarnába, Ela Calvo, Rolando Montero (El Muso) y Orestes Macías, entre otros, se unirán a María de los Ángeles Santos, Antonio Guzmán, Ricardo Rojas, Gustavo Felipe Remedios, Ricardo Rojas y Vionaika Martínez, en el deleite auditivo de los asistentes a las instituciones convocadas para un encuentro que nuevamente promete singularidad. 

REVOLOTEO DEL MANSO ANIMAL

REVOLOTEO DEL MANSO ANIMAL

Por Luis Machado Ordetx

 

El Che, y su historia, siempre aguijonea en la composición de versos,  recuerdos y las más disímiles anécdotas que forjó en el transcurso de su vida, pero que un joven escritor pinareño-villaclareño, se valga de la trascendencia de aquellas acciones guerrilleras acontecidas hace casi cinco décadas en zonas de las sierras y los llanos cubanos y ofrezca en poesía la estatura de su legendario personaje, tiende a lo extraño.

 

Luis Pérez de Castro, narrador y poeta residente ahora en Santa Clara, trae la primicia de su libro, próximo a publicarse en octubre por la editorial Verde Olivo, aunque antes recibió la aprobación de la casa impresora Abril, ambas en Ciudad de la Habana, acontecimiento insertado en la onmemoración del aniversario 40 de la caída en combate del Guerrillero Heroico en las selvas bolivianas.

 

¿Por qué el Che?

 

«El libro se titula «Como un manso animal», formado por 32 poemas, y hurga en sus cualidades humanas, filiales y de constructor social, tomadas a partir de aquellas lecturas y testimonios que más me impresionaron desde tiempos de la niñez y la juventud. Esas facetas descubiertas en períodos de estudiante, fueron corroboradas en textos históricos. Ahí están sus enseñanzas en la pasión de los versos de Neruda, Vallejo y otros escritores valiosos de nuestra Lengua

 

¿Es lo primero que escribes sobre el hombre, el luchador, el internacionalista?

 

«No, antes hice un testimonio sobre reflexiones de Fidel en tono al amigo guerrillero, texto que aún lo tengo engavetado, y luego surgieron los poemas, alejados de su pura faceta política.

 

El libro de Mariano Rodríguez Herrera, Con la adarga al brazo, causó un gran sentimiento, por su hechura testimonial y abordar las cualidades históricas que distinguieron al Che. Después leí poemas sueltos que, en diferente medida, ofrecían una dimensión casi similar, y dije, lo mío es abarcar al hombre, al padre, al ser humano constructor social, y al individuo de carne y hueso alejado de mitificaciones.

 Al chocar con dos poemas, premios Ciudad del Che, convocado por la UNEAC en Villa Clara, y elaborados por Pedro Llanes Delgado («Rapsodia para el Che») y otro de Jorge Luis Mederos Betancourt (Veleta), la iluminación creció espontánea, libre, como la propia estructura que adoptan los versos

Eres un escritor que te mueves entre la poesía y la narrativa, con libros premiados (Nostalgia del cíclope; Confesiones del Abad y Mientras arde en silencio mi voz, así como otros por publicarse: Testimonio del pagano; Epístolas de un loco y Rapsodia del erudito). ¿qué representa  Cómo un manso animal?

 

«Es una trayectoria, un salto más en la escritura. Si abordara al Che en la narrativa, me detendría en sus condiciones de padre, de edificador de familia, y de las responsabilidades y misiones que encaró sin que perdiera un ápice de ternura hacia los hijos. Bien recuerdo un testimonio del pequeño Camilo Guevara March, que de veras emocionó al perpetuar no solo el legado del progenitor, sino también las horas que permanecía contemplando el sueño de todos los hermanos. Quién sabe cuántas cosas pasaban por la cabeza del Che en esos instantes, inmortalizando a otros niños del mundo desprovistos de la tierna mirada de un padre deseoso de las caricias infantiles.

 

El hecho de residir desde hace años en Santa Clara y disfrutar de la historia que alberga el Memorial, con los restos del Comandante Inmortal y su Destacamento de Refuerzo, obliga a nuevos compromisos creativos.»

 

¿Antes, en verso o narrativa, sentiste similar regodeo en libros sobre guerrilleros cubanos?

 

«Bueno, ahí está el tratamiento sin igual a la figura de Camilo Cienfuegos Gorriarán, muy impresionante. El Che, en mis versos, está visto como un hombre normal, de carne y hueso, con sueños y amarguras, desposeído del mito que simboliza su personalidad política y guerrillera. Él creía en todas las posibles utopías, y tuvo facetas históricas, por supuesto, que siempre lo llevarán a estar en ese sitial vertical de la historia de generaciones de pueblos de todo el mundo, pero entrego al soñador dispuesto a vencer todos los quebrantos y ser responsable, amigo y solidario a la vez, sin que la exigencia personal y colectiva faltara en el momento de la crítica o la autocrítica. Ese es el Che que receo».

 Entonces, mientras disfrutamos de uno de los poemas del libro, casi a punto de publicarse, esperamos encontrar otros textos que consagren tu dimensión como escritor. Gracias por el regalo a nuestros los lectores en este 14 de junio, ocasión del aniversario 79 del natalicio del Guerrillero de América.

 

 

SIN CARRUAJE

 Por una luz te vas perdiendo. con tu adarga o no, te vas. tú, bebedor del agua que destilan las hojas, francotirador experto de mis latitudes, prohibida estatuilla inerte ante mis ojos. llevas contigo la luna, los instantes en que hicimos la guerra cuando, hambre, cuerpo y musgo salían al encuentro de los árboles. yo corté un ramo de hierba buena para que comieras. "vos primero", contestaste. pero ya estaba previsto que te fueras, dividir nuestros cuerpos, la luz que te llevaba de caza por el mundo. y de pronto fuiste el suicida y su manada, el bravo polizonte de un barco en alta mar, el pirata guardián del canto de los peces. pero ya estaba previsto que te fueras, que atravesaras los bosques sin mochila, a pie y sin carruaje. que lanzaras la burbuja de tu corazón sobre estas calles donde a diario todos te buscamos.  

JOYAS POR LA MÚSICA

JOYAS POR  LA MÚSICA

Por Luis Machado Ordetx 

Una congratulación, sencilla, a músicos que, con sus respectivos fonogramas ubicaron a Villa Clara en el reconocimiento nacional y foráneo del CUBADISCO 2007, dejará este fin de semana un inmenso disfrute de aquellas sonoridades y voces que, por contagiosas —con particularidades trascendentes—, empinan géneros y escenarios.

 

Habrá sorpresas menos cotidianas ya, según el programa: el trío Raptus, desaparecido por razones artísticas de la palestra territorial, así como su homólogo Trovarroco —Rachid López, César Bacaró y Maikel Elizalde—, devenido en carta de triunfo en la categoría «Grabación in situ», gracias a la pericia de Jaime Canfux y Juan Demósthene, en representación del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

 Las actividades, primera que efectúa el país en sesiones provinciales lejos de la capital, anuncian a Clave y Guaguangó, ferviente seguidor de los linajes de la rumba y la africanía, y la exquisitez del habanero Dúo Promúsica —María Victoria del Collado y Alfredo Muñoz—, distinguidos de manera especial por las interpretaciones inéditas de piezas del remediano Alejandro García Caturla  —junto a Amadeo Roldán—,  nobleza indiscutible de la composición sinfónica del pasado siglo. 

El domingo será el concierto de clausura: Vionaika Martínez, triunfante con el Cd «Vionaika» —arreglos de Víctor (Pucho) López y Lázaro (El Fino) Rivero—, en Trova y Ópera; además de Diego Gutiérrez, quien con «De cero», consiguió el espacio Trova/pop/rock, y es, además, autor e intérprete del tema a «En la luna de Valencia», perteneciente al  fonograma que valió al cineasta Ián Padrón apoderarse de la categoría  Video Clip.

 

Si los aguaceros impertinentes de la primavera no interrumpen las presentaciones en espacios abiertos —Parques Vidal y Las Arcadas, Calle Lorda, Centro Promociones Culturales El Bosque y El Mejunje—, tanto artistas galardonados, como otros cultivadores de la trova, el bolero y la música bailable, dejarán un rastro a seguir.

 

Eso también promete  el encuentro teórico dedicado a la música y el cine, pilar del Cubadisco original, y adaptado aquí a las especificidades y concepciones de realizadores invitados y a aficionados del patio.

 

De ese espacio, como anillo al dedo, viene el documental «Chano Pozo, La leyenda negra», de Iliana Rodríguez, pronosticado exhibirse aquí mañana, para «aclarar» los siempre crecientes desafíos en la vida de ese magistral tamborero cubano [La Habana, 1915-Nueva York, 1947], forjador del Cubot, el antecedente directo del jazz latino, quien figura como autor de «Manteca», «Tin Tin Deo», «Algo Bueno» y «Cubana Be, Cubana Bop», entre otras piezas.

 La exhibición, y también la reposición de otros filmes,  al igual que la enhorabuena a los ganadores del Cubadisco, tal vez sea uno de los asombros que no perderán los villaclareños, seguidores del redescubrimiento y lozanía que siempre depara la música y su realidad.

JAZZ-BAND

JAZZ-BAND

  Por Luis Machado Ordetx Sí, con un formato de jazz-band, en noviembre próximo instrumentistas después de muchos años sin reunirse y dispersos en otras agrupaciones, ofrecerán aquí un memorable concierto por las cuatro décadas de fundada la Orquesta de Música Moderna de Las Villas, ocasión que recordarán al maestro Armando Romeu González [1911-2002], uno de los más altos impulsores de este tipo de congregación artística en Cuba. Jesús (Chú) Rodríguez González, último director de esa institución  desaparecida en 1994, trajo la primicia de la celebración de ese «posible sueño» que cerrará la Jornada de Conciertos durante el penúltimo mes del año, dijo a Vanguardia en adelanto del acontecimiento. ¿No todo quedará ahí? — Claro, durante el homenaje, de acuerdo con la solicitud del Centro Provincial de la Música «Rafael Prats Machado», quedará nuevamente oficializada este tipo de Orquesta en la localidad (saxofones, trompetas, trombones, piano y teclados, guitarra, bajo, batería y percusión cubana), con el propósito de ofrecer recitales, servir de acompañamiento a Festivales, y también difundir el jazz y otros géneros. — Pero, ¿Un solo concierto?  Es mínimo, si lo ajustamos a gastos, trascendencias y proyectos. Sería bueno tomar un fin de semana, incluso hacer una grabación para difundirlo por Radio y la Televisión. Sin embargo, hasta ahora tendremos una presentación. — ¿Existen condiciones objetivas y subjetivas para la maduración de otra etapa en la Orquesta? — El repertorio está conservado, con arreglos magníficos; disponemos de jóvenes formados o en vías de concluir estudios, así como de otros músicos que integraron la «Moderna» y regresarán a sus respectivas responsabilidades,  pero requeriremos de apoyos sostenidos. — Incluso, ¿el viejo espacio de ensayos, en Independencia entre Maceo y Unión, podría recuperarse? — Tenemos el anhelo y el concepto de protección o un presupuesto económico que favorezca la permanencia perspectiva de la Orquesta, necesaria y tal vez señera en relación con otras provincias. — ¿Hay agrupaciones similares? — Bueno, están en Tropicana, en Ciudad de la Habana y Santiago de Cuba, y la del Hotel Internacional de Varadero y la mixta del ICRT. Como aprecias, a mediados de la década de los 90, casi todas se extinguieron con rapidez tras  dos décadas y media en escenarios cubanos. — La reunión, desde Villa Clara, en recordación a Romeu González, ¿será antológica? Por supuesto, para rememorar a ese difusor de la música cubana siempre habrá un momento destacado, y dará la posibilidad de disfrutar de la presencia de los antiguos directores de la Orquesta: Rubén Urribarres Pérez (1967-1971), Juan José Bringues Ochoa (1971-1976), Fausto Vega Clavelo (1976-1980), Nelson Oney Peña (1980-1984) y Jesús (Chú) Rodríguez González (1984-1994), así como de los hermanos Sixto y Víctor (Pucho) López Jorrín, Robertico Pérez Elezgaray, Juan Carlos (Peje) Rojas, José (Pepe el Manco) Díaz y otros artífices de esos años, a los que se unirán invitados y vocalistas del territorio. Este no será el único instante que, de un modo u otro, entablemos diálogos con Chú Rodríguez en la indagación de una aspiración artístico-cultural de sobrada envergadura para todo el país, momento que, además, repasará el alcance musical del maestro Armando Romeu González, figura proverbial en la historia del jazz.                               

RASTROS QUE DESOLAN

RASTROS QUE DESOLAN

Por Luis Machado Ordetx En indagación sobre Juan Bruno Tarraza —ídolo cubano del pasado siglo dentro de la composición y la pianística acompañante del bolero, ese género inmortal—, desandé Caibarién, su lugar de nacimiento, donde subyacen acontecimientos de significación contemporánea que, de un modo u otro, calan con antológica persistencia en la provocación de des(alientos) culturales. Uno: La peregrinación que todos los 21 de mayo desde el 2000, bajo las inclemencias del sol o la lluvia, realiza un grupo de escritores, hasta el cementerio local, con el propósito de conservar la memoria de Antonio Hernández Pérez, el lírico más importante de la Villa Blanca.  Vale recordar que al fallecer en 1975 dejó siete libros inconclusos (Los jardineros del río, Un himno entre las sílabas del viento, Entrada a la madera y...), al tiempo que tuvo sobrados reconocimientos creativos y de animación artística. Ahí, con el depósito de flores,  los espontáneos asistentes reiteraron fidelidad a la literatura y al pueblo, y también recordaron a otros muertos (Ramón Arenas, los hermanos Armando y Jesús Rosado,...), mientras  recitaron versos inéditos de Hernández Pérez, quien nació el 21 de mayo de 1909 en Santa Cruz de Tenerife. Tal vez, esa fecha merezca instituirse con carácter oficial, según los literatos María Elena Salado Díaz, José Lamadrid Vega, Pedro Luis González, Jorge Peña y Juan Francisco de la Paz, como Día de la Poesía Caibarienense. Dos: En el camposanto la jardinera dedicada a Longina O' Farrill, la musa inspiradora de Manuel Corona, tiene alteraciones en la fecha de nacimiento: indica 1988. Ojalá que  enmienden el dislate escritural del  rotulista. Tres: El domingo pasado, momento que fijó el aniversario 102 de la fundación de la Banda de Música (institución que José Pilar Montalván Raimundo, creó aquí para demostrar la particularidad que insufló desde La Habana el pedagogo Guillermo M. Tomás Bouffartigue), se establece como día penoso. El concierto, según una nota enviada a la Redacción, también se inscribiría en pacto entre las bandas de aquí y de Santa Clara, la cual arribó a los 105 años de existencia después que 1902 la organizó Pedro Cancio. Sin embargo, el periplo a la Villa Blanca quedó frustrado, al alegarse carencia de transporte o tal vez de financiamiento para la alimentación de los visitantes. Algo similar sucedió a mediados de abril, cuando escritores de Santa Clara aguardaron por más de cinco horas un ómnibus que debió aparecer y jamás asomó su carrocería: el propósito, trasladarlos, con libros incluidos, a las ferias simultáneas de Remedios y Caibarién. ¿Por qué ocurren esos insólitos hechos? Parece que ese mal azota, cuando en realidad las planificaciones en el terreno de la Cultura, con meses de antelación, se desbaratan en un abrir y cerrar de ojos, y escritores, artistas y el pueblo quedan apesadumbrados sin que nadie de la cara para una primordial respuesta pública. Cuatro: El edificio del cine Cervantes —sin hablar de los cimientos que sólo erigen al hotel España y las ruinas de la Colonia Española expuestas a la actual depredación—, constituyó un recinto irradiador de historias. Ahora los rótulos incitan a la ironía anunciadora del instante de la paralización: diciembre pasado. Los últimos títulos, escritos en tempera, responden a: «Venir al mundo», «Papeles secundarios», «Caravana» y «Jugando a la fantasía», los cuales son desoladores, y espetan que muchas construcciones patrimoniales de Caibarién están a punto de desaparecer.Nunca negaré que la Villa Blanca —como Remedios, Sagua la Grande, Quemado de Güines, Camajuaní, Santa Clara y...—, está pletórico de  espiritualidad, pero compete a muchos velar, persistan o no limitaciones de cualquier índole, para que las grietas sean mínimas en aras de florecer, ante el visitante y el coetáneo, con un rostro decatado por lo inmaculado.