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HEREJÍAS DEL DRAMATURGO HERNÁNDEZ ESPINOSA

HEREJÍAS DEL DRAMATURGO HERNÁNDEZ ESPINOSA  

Jamás Eugenio Hernández Espinosa [La Habana, 1936] -considerado entre los dramaturgos cubanos imprescindibles del siglo pasado-, recibió con anterioridad tan caluroso homenaje en Santa Clara, territorio que, a propuesta del Centro Cultural El Mejunje, tributará el miércoles 5 de noviembre, ocasión en que el teatrista y ensayista será reconocido por la crítica especializada, los estudiosos y el público nacional al  situarse como un creador empeñado en reconstruir y replantear la realidad social a partir de la valorización del folklore de raíces africanas y de la contextualización de personajes marginales inmersos en escritos y puestas en escenas.

 

El dramaturgo, Premio Nacional de Teatro 2005, viajará a esta ciudad, a unos 270 kilómetros de La Habana, en momentos en que dirimen aquí los ganadores del concurso de Literatura UNEAC 2007, instantes que aprovecharán los poetas Luis Lorente, Roberto Manzano y Pedro Llánes Delgado, para leer sus versos.

 

También en el amplio calendario de actividades que, durante martes y jueves ocurren aquí, la Universidad Central de Las Villas será sede de una sesión teórica sobre el testimonio actual, y el Café Literario de Santa Clara, acogerá a Laydis Fernández de Juan, Pedro de Jesús y Francisco López Sacha en disertaciones referidas a las vertientes de la cuentística cubana contemporánea, al tiempo que presentarán algunos de sus textos de ficción.

 

Sin embargo, nada más singular que el reconocimiento a Hernández Espinosa, dados los aportes incorporados al panorama teatral cubano contemporáneo desde principios de la década de los años 60 en que dio a conocer piezas de la valía artística de «El Sacrificio», «Los peces en la red», «Calixta Comité», «María Antonia» «Tibor Galárraga» y otras recientes entre las que se cuenta a «Suchel», «El venerable», «Ochum y las cotorras», «Emelina Cundiamor», «Lagarto Pisabonbito», «Mi socio Manolo », «El elegido», «La Machuca», «Oyá Ayawa» y...

 

La lista de ensayos y piezas dramáticas terminadas o estrenadas por Hernández Espinosa, así como sus asesorías de dirección escénica, clases teóricas a estudiantes, aficionados y profesionales, así como a agrupaciones de la talla de Teatro Cimarrón y Caribeño, por citar dos colectivos imprescindibles que lo acompañan en varias de las presentaciones públicas, corroboran, el por qué ese artista se sitúa en la perspectiva de los necesarios hombres que desde la ficción escrutan la realidad para sacar lecciones de cuánta vitalidad subyace en fenómenos sociales, etnográficos e históricos que tienden en la individualidad a permanecer en lo extensivo y universal.

 

Tal vez ese sea uno de los dones más apreciados en Hernández Espinosa, un carismático habanero que en la textura de su piel halla los asideros que lo apegan a elementos representativos de la identidad nacional, los atributos del folklore yoruba, las raíces latientes de lo afrocubano y afrocaribeño y una búsqueda explicativa e indagatoria desde y hacia aquellos fenómenos que constituyen ingredientes de una marginalidad visible en cualquier contorno social y plural.


En ese sentido, creo que en cierta ocasión escuché Hernández Espinosa atribuirse cualidades de «Hereje» por el solo hecho de remarcar en aquello que considera válido refrendarse para exponer el por qué de las cosas y los acontecimientos que suceden en la realidad.

 

Ahí está su gusto por los colores y atributos de los orishas, la música folklórica de ascendencia africana, el replanteo por las historias de los ancestros, la religiosidad yacente en lo nuestro insular, la marginalidad, y las lecciones de una mística enriquecida y trascendente en cualquier latitud.

!CULTURA CUBANA EN DIÁLOGOS!

!CULTURA CUBANA EN DIÁLOGOS!  

Por Luis Machado Ordetx

 

La obligatoriedad que persiste, y también mantendrá la intelectualidad cubana en la intervención, observancia de la calidad, originalidad y despojo de estereotipos y mimetismos reiterados en los medios masivos de comunicación, sustentaron los pronunciamientos y el debate originado por escritores y artistas villaclareños durante la realización de esa comisión, previa al viii Congreso de la UNEAC, efectuada la semana pasada.

 

Programaciones radiales y televisivas, parcas, defectuosas y desprovistas del auténtico rescate de nuestra herencia cultural, de la polémica, la reflexión oportuna y especializada, son apreciadas a diario en transmisiones locales o nacionales, alejadas, en muchas ocasiones, de las verdaderas actuaciones que asume el cubano en su cotidianidad.

 

También la prensa plana fue objeto de la mirada crítica, dada la pérdida de Huella, el mensuario artístico-literario del periódico Vanguardia, perdido de la escena villaclareña desde mediados de la década pasada; lo que constituyó un hecho  determinado por la carestía del papel y de otros insumos, así como del voluntarismo de directivos de entonces, quienes desoyeron la opinión de los creadores y provocaron fracturas en el diálogo cultural.

 

En la radio se retomó la memoria del programa semanal En Resumen, concebido por intelectuales que colaboraron con CMHW, institución que lo desarticuló en aquella fecha por dificultades en el pago por Derecho de Autor, considerado bajo, muy bajo, según las opiniones, tras comparar las remuneraciones con otras existentes en el medio.

 

Emisiones de Tele Cubanacán alcanzan mejorías, pero subsisten fisuras en los diseños, producciones y consolidación del talento artístico, por lo que hay reclamos en áreas de superación y capacitación, así como de la permanencia en el territorio de una filial del Instituto Superior de Arte, se argumentó.

 

Tales errores, de igual modo y a veces mayores, se localizan en la TV nacional, en las estructuras audiovisuales de Universidad para Todos; mientras en otros espacios dramáticos y musicales, lejos del didactismo y la información, se conduce a la imposición de patrones foráneos, estereotipos y la banalización ramplona y ausente de aportaciones y la reafirmación a la Cultura Cubana.

 

Atrasos en los planes editoriales y salidas puntuales de las revistas Umbral en el Camino de la Cultura y Signos, salió a relucir en una reunión en la cual las direcciones del Partido y del sector abogaron por necesarias y vitales transformaciones, principalmente de aquellas referidas a la subjetividad y la ausencia de rigor y calidad en el alimento espiritual que recibe el pueblo en el goce estético permanente.

 

El vital vínculo entre la UNEAC y la UPEC, refrendado en 1999 por la Resolución de Trabajo Conjunto de esas dos organizaciones -agrupan a escritores, artistas y periodistas-, sirvió de llamado ferviente para fortalecer la magna obra de la Revolución a partir de la observación que Fidel hizo en sus intervenciones en ambos Congresos.

 

El jueves durante la reunión anual del Centro Provincial del Libro y la Literatura hubo también similar pronunciamiento, aspecto que abarcó una mayor promoción y divulgación de nuestros creadores en los medios de comunicación del territorio y el país, y otra vez los escritores se alertaron sobre la reanimación que debe alcanzar aquellos desaparecidos  los espacios especializados de la prensa plana y radial.

 

Hoy en la mañana, en la sede de la UNEAC sesionará la comisión de Cultura y Sociedad -una de las siete creadas en la provincia previa a las discusiones del Congreso-, y tópicos de interés, a partir de los pronunciamientos de nuestros intelectuales, brotará con espíritu crítico para apuntalar el diálogo y el crecimiento de nuestra identidad frente a la voracidad y la polaridad que, desde sus confines, pretende imponer el mercado foráneo y la prepotencia imperialista.  

 

EL «TROMPO» EN SU RESIDENCIA

EL «TROMPO» EN SU RESIDENCIA  

Por Luis Machado Ordetx

Otra vez una larga temporada, la tercera, de «Para Bailar en Casa del Trompo», late en Santa Clara, ocasión anual que, a finales de noviembre y parte de diciembre, atrae, convocados por Ernesto Alejo Sosa, a las más prestigiosas compañías y coreógrafos de danza moderna y contemporánea de Cuba, acontecimiento que, ante el público, estriba entre los más absolutos privilegios de cualquier territorio nacional o foráneo.

En determinados instantes, el común de los humanos no se detiene en el repaso que ubica a la ciudad, aun cuando en las exposiciones persista  el desafío al aire libre -por la carencia de una instalación ideal-, en la Capital de la Danza Cubana, válida en el referente del disfrute de  repertorios de lujos y estrenos, y de la confrontación, el diálogo y las enseñanzas en torno a las sendas que mueven ese tipo de discurso gestual.

El más parco de los observadores conoce que media una distancia abismal entre una actuación en recinto cerrado -con acústica, luces, escenografía, audio y...-, con aquellas de espacios abiertos, sujeto a digresiones de todo tipo, incluidos los ruidos parásitos y las desconcentraciones.

Sin embargo, la «aventura» del careo artístico que posibilita esta ciudad, dijo el pasado año Santiago «Tropicana» Alfonso Fernández, coreógrafo antillano de respetabilísimo reconocimiento, reside en el prestigio acumulado durante una década por los integrantes de Danza del Alma -desprovistos todavía de un espacio fijo para ensayos-, y en particular de Alejo Sosa, un director empeñado en el replanteo de códigos que calen  dentro de un calibre temático y gestual diferenciador, y hasta plural, propiciador del encuentro de identidad expresiva del hombre.

Ahí está la representación, al margen del aplauso y los premios,  de algunas composiciones clásicas: «Machos y hembras», «Oríkis, al Hombre», «El silencio de los parques» y «Con tu Rostro», por citar algunas, en las cuales se apuntalan las posibilidades de seguimiento y acentuación artística.

DANZA DEL ALMA, SITIO DEL TROMPO

DANZA DEL ALMA, SITIO DEL TROMPO  

Por Luis Machado Ordetx

 

«Minority Report», es la exposición de fotografías digitales que la  artista Carolina Vilches Monzón recogió el pasado año durante Segunda Temporada para Bailar en Casa del Trompo, contentiva de todas las sesiones participativas de confrontaciones escenográficas  en las que intervinieron las principales compañías de danza moderna y contemporánea de Cuba, encuentro que con carácter anual organiza Villa Clara a partir de la iniciativa del coreógrafo Ernesto Alejo Sosa.

 

La amplia muestra de 32 impresiones digitales, en blanco y negro, en formato de 8 por 10 pulgadas, se inaugurará en la noche de este martes en la Galería Céspedes número 10, perteneciente al Centro Provincial de Patrimonio Cultural, en las cercanías del Parque Vidal, a unos 270 kilómetros al este de Ciudad de la Habana, ocasión que dejará abierta la Tercera Temporada  artístico-cultural de intervención gestual, escenográfica y teórica a la que asistirán más de 10 colectivos profesionales cubanos en calidad de invitados.

 

Durante lo que resta de noviembre y todo diciembre, a la ciudad de Santa Clara concurrirán directores artísticos, coreógrafos y bailarines procedentes de diferentes compañías profesionales en lo que se considera un positivo intercambio de experiencias individuales y colectivas, y ya algunas agrupaciones confirmaron su asistencia, entre las que aparecen Codanza (Holguín), Danza Libre (Guantánamo), Danza Espiral (Matanzas), Endedans (Camagüey) y el Conjunto Folklórico de Oriente.

 

La compañía villaclareña Danza del Alma, con más de una década de creada y dirigida por Alejo Sosa, funge de anfitriona de las presentaciones, y el  público espera, que dentro de su amplio repertorio artístico, reaparezcan piezas del calibre temático y gestual de «Machos y hembras», «Oríkis, al Hombre», «El silencio de los parques» y «Con tu Rostro», todas interpretadas por un colectivo masculino que aborda tópicos referidos a la contemporaneidad, la marginalidad y el homoerorismo.

 

Precisamente, en sus códigos y discursos gestuales, Danza del Alma, al recrear temas universales, sobre todo el amor, la autoexpresión personal, el respeto al otro, la pluralidad y la confirmación del individuo en su goce espiritual, sustenta presentaciones que logran el beneplácito del público y la crítica especializada nacional o foránea.

 

Hace poco, tal como apreció el público europeo en una reciente gira de Danza del Alma, la primera que realiza fuera de la Isla, batió palmas al mostrar calidad, transparencia y expresividad gestual en piezas que constituyen clásicos expresivos dentro de su repertorio.

 

Ahora, por desgracia, tanto las presentaciones de los anfitriones, como también las compañías danzarias visitantes, serán apreciada al aire libre, en una plataforma ubicada en el Parque Vidal, al someterse a reparaciones capitales las instalaciones teatrales de la ciudad, principalmente el vetusto y centenario «La Caridad», principal escenario de acontecimientos anteriores.

 

Durante las dos temporadas anteriores de «Para bailar en casa del trompo», considerada la estación danzaria de mayor duración entre sus homólogas del país, la fotógrafa Carolina Vilches Monzón, artista digital, captó con sus cámaras los principales momentos representativos en que Danza del Alma y sus invitados dejaron patente un discurso moderno y contemporáneo avalado por una calidad y expresión inusuales en otros territorios cubanos, hecho que hoy en la noche será apreciado aquí tras inaugurarse su exposición de instantáneas y quedar abierta una cita de pluralidad cultural sin precendentes.

GENIALIDAD MUSICAL DE GARCÍA CATURLA

GENIALIDAD MUSICAL DE GARCÍA CATURLA  

Por Luis Machado Ordetx

Cuba, y la universalidad mundial y la música sinfónica, perdió  el 12 de noviembre de 1940  a una de las grandes genialidades del folklorismo contemporáneo, el también jurista Alejandro Evelio Tomás García Caturla, natural de San Juan de los Remedios, la Octava Villa que fundó el Adelantado Diego Velázquez en 1513, tras la llegada del colonizador español a esta Isla del Caribe.

En torno a su figura, como violinista, pianista, compositor y director orquestal, así como a su vida familiar y espiritual de García Caturla, cada día estudiosos cubanos hurgan a profundidad en papelerías, piezas sinfónicas inconclusas, testimonios de amigos y otras documentaciones aún no difundidas, sobre todo en relaciones amorosas con la última esposa, Catalina Rodríguez, una doméstica de la localidad que contribuyó a escandalizar la época, dado el negro color de la piel en contraste con la apariencia y el abolengo del artista.

Alejo Carpentier, el más grande narrador y musicólogo cubano que caló en las profundidades del afrofolklorismo musical de García Caturla, y los ímpetus renovadores que lo acompañaron desde los tiempos estudiantiles en que, desde la Universidad de La Habana formó la jazz-band Caribe, decía que el remediano era el más grande renovador sinfónico de su tiempo, y junto a Amadeo Roldán, incorporó las raíces negras a los timbres de una nacionalidad criolla que se asentaba en las fundamentaciones de una idiosincrasia cargada de lo africano, lo europeo, lo autóctono americano y lo africano.

Desde finales de la década de los años 20, cuando fue a Paris a completar estudios de teoría y contrapunto con Nadia Boulanger, llevaba la apreciación de una renovación musical al dejar concluida «Bembé», «Tres Danzas Cubanas», «La Danza del tambor» y otras piezas, impuestas de la estridencia y la sonoridad afrocubana, y a la altura de las exigencias que abordaba el panorama sinfónico universal.

Establecido en Cuba desde inicios de los años 30, en su condición de juez de instrucción en varios partidos municipales del país -San Juan de los Yeras, Ranchuelo, Santa Clara, Quemado de Güines, Palma Soriano, San Juan de los Remedios-, era imparcial a la hora de impartir justicia, y más de una polémica sostuvo sin reconocer distingos de clases sociales y opulencia económica, al refrendar un sanción.

Simultáneo, escribía música, sostenía correspondencia con los directores sinfónicos europeos y norteamericanos, difundía el gusto por el jazz, y exigía estudio a los músicos que lo acompañaron en la fundación de la Orquesta de Conciertos de Caibarién, próxima a la localidad de San Juan de los Remedios, en la zona centronorte de Cuba, a unos 350 kilómetros de La Habana.

También el gusto por los aires guajiros, salidos del esplendor de los campos cubanos, con las sonoridades cercanas a la música impresionista o los retoques del expresionismo, salidos de Debussi, Ravel, Shomberg, y otros europeos, García Caturla da a conocer su «Berceuse campesina», pieza que reentronca con las esencias de nuestra insularidad.

Ya Carpentier lo afirmó: García Caturla, era la genialidad más alta de la música cubana de su tiempo, un espíritu enriquecido, propio de la universalidad que tomaban nuestros aires sonoros desde tiempos en que Roldán asumió las direcciones de la Filarmónica de La Habana, orquesta que durante un tiempo, cuando los dos compositores cubanos ya estaban muertos, al principio de la década de los años 40, condujo Erich Kleiber.

La obra sinfónica de García Caturla, todavía no muy difundida en repertorios de orquestas cubanas, tuvieron la más alta estima de directores y compositores de la talla de Arturo Toscanini, Bruno Walter, Otto Klemperer y Wilhelm Furtwägler, Pedro Sanjuán Nortes, Alberto Ginestera y Juan José Castro.

Precisamente, el gusto y el retoque por el jazz en Cuba, sin dudas, no solamente puede atribuirse a los influjos de los músicos norteamericanos oriundos de Nueva Orléans, sino también a aquellos ingentes esfuerzos que desde lo singular, aportaron los aires renovadores de Roldán y García Caturla para que, los timbres nuestros y el sentido de pertenencia por lo negro llegara a todo el mundo.

Ahí está el sentido de la percusión cubana, incorporado a las piezas sinfónicas, los tambores batá, la bullanguería negra, y también el estruendo y el repiqueteo de las fiestas populares de San Juan de los Remedios o Caibarién, devenidas en parrandas de historia singular.

En aquellos conciertos sobre «Música Nueva», organizados por Carpentier, con obras de Eric Satie, Fracis Poulenc, Darius Milhaud, F. Malipiero e Igor Stravinski, así como en las presentaciones la Sociedad de la Orquesta de Cámara de La Habana y la Sinfónica de Nueva York, está el espíritu de Roldán y García Caturla.

 

Son los años en que, desde los atriles de la Filarmónica de La Habana, accionaba la batuta de  Ercrich Leinsdorf (1944), Eugene Ormandy (1944), Sir Thomas Beecham (1946), Bruno Walter (1948), Clemens Krauss (1948), Herbert von Karajan (1949) y Arthur Rodzinski (1949), y el grupo de Renovación Musical, actúa en reconocimiento al rescate de la obra de los más insignes compositores cubanos de la primera mitad de siglo: Roldán y García Caturla.

 

Con sólo 34 años de existencia, desde el natal San Juan de los Remedios, Alejandro García Caturla [1906-1940], dejó una inconfundible estela de la genialidad musical, trunca por la mano de un asesino a quien el justo juez de instrucción, decidió citarlo para tomar declaraciones por los maltratos físicos que propició a una joven.

 

La inconfundible obra musical dejada en los albores del gusto por la cubanía, el retoque a la idiosincrasia y la espiritualidad caribeña, al decir de Carpentier o Nicolás Guillén, mostraron a García Carturla el sentido de inserción de nuestra insularidad en el contexto sinfónico universal, precisamente en momentos en que lo afroamericano, más que comprensión, resultaba la veta para alcanzar otras distinciones artísticas que validaran lo propio de la historia antillana.

  

 

«EL PLACER DE ESCRIBIR», SECRETO DE VEGA CHAPÚ

«EL PLACER DE ESCRIBIR», SECRETO DE VEGA CHAPÚ  

Por Cristyan González Alfonso

 

Una conversación con Arístides Vega Chapú es siempre un viaje entretenido, un momento de escape relajado y traslúcido hacia la abierta personalidad de un escritor que busca el disfrute en la literatura.

- «Yo no sé para lo que pueda servir la literatura, para lo que me ha servido a mí: para conocerme y conocer lo que hay a mi alrededor, y si a algunas de las personas que me leen les funciona de igual manera  me sentiría satisfecho. En el orden personal ha servido para saber qué quiero y qué no quiero. Normalmente tengo claro qué es lo que quiero: la literatura incita a saber lo que no quiero. Si no sintiera el placer por escribir, por terminar un libro, por crear una historia, que es lo que sé hacer y es en lo que me siento bien haciendo, sencillamente no escribiría.

- ¿Cuál es la isla de Arístides Vega?

No es ni siquiera mi ciudad, es mi casa. Llegó el momento en que me di cuenta que mi país, y lo que de cierta forma podía cambiar, era mi casa. Ahora, ese fenómeno de estar rodeado de agua, de aguas difíciles, está presente en mi obra en varias etapas, a medida que yo he ido reflexionando conscientemente o no. Creo que la familia, lo más inmediato, es a lo que pertenezco, y es a lo que tengo que ser leal; las demás cosas pueden variar o no tener sentido en determinado momento.

- ¿La escritura de poesía y narrativa difieren en...?

- «La poesía, un acto muy misterioso en el que me siento como poseído por no sé qué cosa. Me leo con idéntico asombro con que me puede leer cualquier persona. Esa primera lectura es como un texto que no es mío, lo que me hace cercano, y son mis vivencias, mi historia.

«Cuando escribo narrativa estoy actuando, tratando de responder por el personaje, y trato de ubicarme en su contexto, psicología e intereses; hay más frío aquí.

- ¿Ser premiado es para ti un reto de calidad o de expectativa?

- «Los premios no significan otra cosa que la posibilidad de publicar y el monto en metálico. Mi primer libro salió 10 años después de escrito, porque no estaban las editoriales de provincia y mi generación fue, en sus inicios, muy incomprendida. Es un problema de subjetividad del jurado. No existe un aparato en el cual pongas el libro y diga si es bueno o malo.

- Para Carlos Galindo Lena, un villaclareño, «la resurrección es un comienzo, una renovación de fe y de verdad para el que sueña».

- «Vivo una fe primitiva porque soy una persona muy primitiva, no soy un intelectual, soy un escritor. He tratado de vivir con intensidad, de dejar testimonio de esa vida, hasta ahí. Mi fe tiene que ver con eso, o sea, mi Dios es muy particular, no creo que habite en un lugar específico, ni que haya ceremonias para agradarlo. La fe se relaciona con quedar bien conmigo, saber que es lo que quiero y ser auténtico pese a lo maldecido del camino.

- La trascendencia supone una peligrosa inmortalidad del texto.

- «Pienso tanto en lo inmediato, tengo tantas dificultades, tantos sueños, tantas cosas que tienen que ver con hoy, con mañana, con el mes que viene, que sería abusar mucho de mí si pienso en algo más allá. No sé si después que no esté me interese que se me recuerde, hasta ahora todo tiene que ver con mi placer; con escribir un poema, una novela, con que esas obras encuentren lectores que hayan disfrutado de esa lectura. No escribo para trascender, escribo para vivir hoy, mañana y pasado, hasta ahí llego; y es algo en lo que no he pensado, no he tenido tiempo para pensar en eso».

 

!LIBROS!

!LIBROS!  

Por Luis Machado Ordetx

 

Un convite mayor, entre universitarios, transcurre alrededor del libro y la literatura, casi simultáneo en todo el país, justo allí en los territorios que tienen recintos docentes, y en la congregación andan por igual estudiantes y escritores dispuestos a intercambiar impresiones, apuntalar los juicios culturales y propagar cubanía desde lo propio y universal, hasta «la expresión americana» de la que habló José Lezama Lima para humedecernos de lo autóctono.

 

Ya los encuentros pasaron por recintos de Ranchuelo, Remedios, Encrucijada, Quemado de Güines y Corralillo, así como por los Institutos Superior Pedagógico «Félix Varela» y de Cultura Física «Comandante Manuel (Piti) Fajardo»; mientras aún restan el de Ciencias Médicas «Serafín Ruíz de Zárate Ruíz» y la Universidad Central de Las Villas «Marta Abreu», todos ubicados en Santa Clara.

 

Antes del 17, Día del Estudiante, transcurrirán los Festivales Universitarios del Libro y La Lectura (FULL) -prolongación del Programa Leamos más-, correspondientes a Camajuaní, Cifuentes, Sagua la Grande y Placetas. Todavía Manicaragua carece de confirmación de fecha y lugares de realización.

 

En Santa Clara, al cierre del calendario, habrá una miniferia en zonas del Parque Vidal, sitio en el cual se expondrán textos recientes salidos de nuestras editoriales, así como proyecciones de películas basadas en grandes cumbres de la literatura cubana o universal.

 

En algunos lugares, aun cuando prima la disposición de los escritores villaclareños de efectuar las visitas por medios propios -incluidos puntos de recogidas y terminales de ómnibus-, no hay similar receptividad y avidez de los estudiantes y profesores por conocer interioridades de la literatura, técnicas narrativas, diálogos con poetas, apreciación cinematográfica y de reflexión sobre la cultura universal.

 

No obstante, ese proyecto trazado por la FEU y la UJC -en ocasión del centenario de nacimiento de Raúl Roa García, el Canciller de la Dignidad, y el aniversario 85 de la constitución de la Federación de Estudiantes Universitario-, merece aplausos por su repercusión y diálogos establecidos de manera espontánea tras la conclusión de conferencias, presentaciones de libros, proyecciones de filmes y recitales de poesía.

 

Son intercambios diáfanos, reposados y de sabiduría, en los que, sin imposiciones de asistencias obligatorias,  prima en el auditorio la necesidad de enriquecer el conocimiento y la cultura individual o colectiva, tal como aprecié en una de las sesiones teóricas efectuadas en el ISP «Félix Varela» durante la pasada semana.

 

 Allí, estudiantes extranjeros de carreras humanísticas hicieron preguntas sobre nuestra historia literaria, particularidades e vericuetos estilísticos del hecho creativo, y junto a las respuestas, venían reflexiones y opiniones del por qué la identidad nacional representa un atributo insustituible del batallar frente a la polaridad agresiva que refrendan los países del llamado Primer Mundo.

 

La vital comunicación, más allá del discernimiento teórico, transitó por las sendas del Iluminismo y del pensamiento emancipador de Bolívar, Sarmiento y Martí, fuentes nutricias de esa soberbia identidad que la lectura de un libro traslada a la sabiduría y al dominio y la corrección de una Lengua, la Española, empeñada en fortalecerse a cada instante: ahí, precisamente, estriba el valor de la historia dejada por la escritura de un texto urgido de la  pertenencia que el otro demanda en su disfrute.

«COMO UN MANSO ANIMAL»

«COMO UN MANSO ANIMAL»  

Poema del escritor villaclareño Luis Pérez de Castro, perteneciente a un libro en preparación,

próximo a salir por la editorial San Luis, La Habana, Cuba. dedicado al Che Guevara. 

 

Para cuando la vida no sea más que un eco en el recuerdo

 

Nosotros no queremos el reino de los cielos.

Nos hemos hecho hombres;

por sí mismo queremos el reino de la tierra.

 

F. Nietzsche

 

Hermanos, ya padre no habita nuestra casa, en la hamaca  colgada de las sombras, de la mata de coco que le brindaba el agua cuando el sol penetraba su piel. quedó vació el cenicero y se siente la soledad del escritorio, del poema inconcluso que siempre fueron sus sueños. una noche supimos de su abrazo estrecho, de su memoria inquieta donde aprendimos su verdad y nos dormíamos satisfechos porque comprendimos su sorprendida caricia, la acuarela que nos dejaba presos bajo la luz mansa de su vientre. hoy somos adolescentes, hemos hecho nuestras vidas sin despojarnos aún de la humedad de su corazón, de las rosas que un amanecer emboscó y nos puso en el sendero para descalabrar la incertidumbre, siempre al acecho de las paredes agujeradas por la lluvia. cierto que padre no habita en la cama cubierta por sacos, adornada por la cachimba tallada de madera, por el viejo radio donde le gustaba oír la pelota. pero queda su arena que crece, se esparce y se convierte en plazas, en los ojos que evocan la brisa, el peregrinar constante de sus pies. créenme, hermanos, padre si existe, existe en la muchacha callada, en el rubor del niño que cada día jura ser como él, en el anciano que nunca lo conoció y cuenta de la tarde que lo saludó en las calles de Santa Clara. por favor, hablen en voz baja. Aleidita, prepara el mate, sin azúcar. Camilo, ordena las sábanas, los libros y el escritorio y tú, Ernestico, abre la puerta para que no encuentre obstáculos. mírenlo como avanza con la temeridad puesta de bandera y el gesto iluminado, de seguro quiere descansar pues mañana partirá con el pelotón de refuerzo a la conquista del alba.